El aficionado de sillón es un germen que está matando lenta y dolorosamente a lo que hace único al fútbol, su pasión.

Basta ya de ser un aficionado de ópera, basta ya de calienta-sillas de estadio, basta ya de velatorios; el fútbol es una fiesta. Uno va al campo a dejarse la voz, a ser el jugador numero 12, de lo contrario que se quede en casa. Aficionados de sillón ya hay muchos, no se necesitan más en las canchas.

El fútbol es un deporte con una atmósfera única, en la medida que los aficionados consigan crear ese ambiente. De lo contrario se pierde ese poder de jugar en casa, esa magia de sentir el apoyo incondicional de los tuyos. Un estadio sin ambiente pasional es como un corazón que no late, como una voz muda. El fútbol es pasión y nadie me podrá convencer de lo contrario.

El fútbol en sí, no es más que un juego con unas reglas definidas y una normativa clara (se supone). Un buen juego, sí, pero no deja de ser uno más de tantos. Lo que le hace diferencial al fútbol es el ambiente que se crea en él. Los vínculos de hermandad entre aficionados del mismo equpo es única, la masificación de este deporte está en el amor que se profesa a un desconocido que porta tus mismos colores. Ahora el concepto de aficionado modelo es aquel que se sienta en el estadio, sin interactuar con sus ‘hermanos’, sin alentar con su familia. Amebas del fútbol. Lo que parece estar bien es ser un aficionado silencioso, que se va antes de que acabe el partido sin molestar. Los alborotadores que portan bengalas, que cantan por encima de sus posibilidades, son tildados casi de delincuentes. Pues les diré una cosa, quiero delincuentes en el fútbol. Porque esos ‘delincuentes’ son el fútbol y no los que hacen negocios con la pasión, que de todo saben y de nada entiende.

Por un fútbol con delincuentes.

Por: @Andres_inter

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Barack Obama, una figura decorativa en la Casa Blanca que no pudo impedir que un energúmeno como Benjamin Netanyhau se dirigiera a ambas cámaras del Congreso para sabotear las conversaciones con Irán en relación al programa nuclear de este país, ha recibido una orden terminante del complejo “militar-industrial-financiero”: debe crear las condiciones que justifiquen una agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela.

La orden presidencial emitida hace pocas horas y difundida por la oficina de prensa de la Casa Blanca establece que el país de Bolívar y Chávez “constituye una infrecuente y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, razón por la cual “declaro la emergencia nacional para tratar con esa amenaza.” Este tipo de declaraciones suelen preceder agresiones militares, sea por mano propia, como la cruenta invasión a Panamá para derrocar a Manuel Noriega, en 1989, o la emitida en relación al Sudeste Asiático y que culminó con la Guerra en Indochina, especialmente en Vietnam, a partir de 1964. Pero puede también ser el prólogo a operaciones militares de otro tipo, en donde Estados Unidos actúa de consumo con sus lacayos europeos, nucleados en la OTAN, y las teocracias petroleras de la región. Ejemplos: la Primera Guerra del Golfo, en 1991; o la Guerra de Irak, 2003-2011, con la entusiasta colaboración de la Gran Bretaña de Tony Blair y la España del impresentable José María Aznar; o el caso de Libia, en 2011, montado sobre la farsa escenificada en Benghazi donde supuestos “combatientes de la libertad” – que luego se probó eran mercenarios reclutados por Washington, Londres y París- fueron contratados para derrocar a Gadaffi y transferir el control de las riquezas petroleras de ese país a sus amos. Casos más recientes son los de Siria y, sobre todo Ucrania, donde el ansiado “cambio de régimen” (eufemismo para evitar hablar de “golpe de estado”) que Washington persigue sin pausa para rediseñar el mundo -y sobre todo América Latina y el Caribe- a su imagen y semejanza se logró gracias a la invalorable cooperación de la Unión Europea y la OTAN, y cuyo resultado ha sido el baño de sangre que continúa en Ucrania hasta el día de hoy.

La señora Victoria Nuland, Secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Euroasiáticos, fue enviada por el insólito Premio Nobel de la Paz de 2009 a la Plaza Maidan de Kiev para expresar su solidaridad con los manifestantes, incluidos las bandas de neonazis que luego tomarían el poder por asalto a sangre y fuego, y a los cuales la bondadosa funcionaria le entregaba panecillos y botellitas de agua para apagar su sed para demostrar, con ese gesto tan cariñoso, que Washington estaba, como siempre, del lado de la libertad, los derechos humanos y la democracia.

Cuando un “estado canalla” como Estados Unidos, que lo es por su sistemática violación de la legalidad internacional, profiere una amenaza como la que estamos comentando hay que tomarla muy en serio. Especialmente si se recuerda la vigencia de una vieja tradición política norteamericana consistente en realizar autoatentados que sirvan de pretexto para justificar su inmediata respuesta bélica. Lo hizo en 1898, cuando en la Bahía de La Habana hizo estallar el crucero estadounidense Maine, enviando a la tumba a las dos terceras partes de su tripulación y provocando la indignación de la opinión pública norteamericana que impulsó a Washington a declararle la guerra a España. Lo volvió a hacer en Pearl Harbor, en Diciembre de 1941, sacrificando en esa infame maniobra 2,403 marineros norteamericanos e hiriendo a otros 1,178. Reincidió cuando urdió el incidente del Golfo de Tonkin para “vender” su guerra en Indonesia: la supuesta agresión de Vietnam del Norte a dos cruceros norteamericanos –luego desenmascarada como una operación de la CIA- hizo que el presidente Lyndon B. Johnson declarara la emergencia nacional y poco después, la Guerra a Vietnam del Norte. Maurice Bishop, en la pequeña isla de Granada, fue considerado también él como una amenaza a la seguridad nacional norteamericana en 1983, y derrocado y liquidado por una invasión de Marines. ¿Y el sospechoso atentado del 11-S para lanzar la “guerra contra el terrorismo”? La historia podría extenderse indefinidamente.

Conclusión: nadie podría sorprenderse si en las próximas horas o días Obama autoriza una operación secreta de la CIA o de algunos de los servicios de inteligencia o las propias fuerzas armadas en contra de algún objetivo sensible de Estados Unidos en Venezuela. Por ejemplo, la embajada en Caracas. O alguna otra operación truculenta contra civiles inocentes y desconocidos en Venezuela tal como lo hicieran en el caso de los “atentados terroristas” que sacudieron a Italia –el asesinato de Aldo Moro en 1978 o la bomba detonada en la estación de trenes de Bologna en 1980- para crear el pánico y justificar la respuesta del imperio llamada a “restaurar” la vigencia de los derechos humanos, la democracia y las libertades públicas. Años más tarde se descubrió estos crímenes fueron cometidos por la CIA. Recordar que Washington prohijó el golpe de estado del 2002 en Venezuela, tal vez porque quería asegurarse el suministro de petróleo antes de atacar a Irak. Ahora está lanzando una guerra en dos frentes: Siria/Estado Islámico y Rusia, y también quiere tener una retaguardia energética segura. Grave, muy grave. Se impone la solidaridad activa e inmediata de los gobiernos sudamericanos, en forma individual y a través de la UNASUR y la CELAC, y de las organizaciones populares y las fuerzas políticas de Nuestra América para denunciar y detener esta maniobra.

Fuente: Atilio A. Boron

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El modelo de intelectual comprometido Albert Camus afirmaba que “después de muchos años durante los cuales el mundo me ha permitido vivir experiencias variadas, lo que sé acerca de la moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol”. “El fútbol es una metáfora de la vida” sentenciaba su compañero de ruta el filósofo existencialista Jean Paul Sartre. “La vida es una metáfora del fútbol”, le corregía el filósofo italiano Sergio Givone. Parece que la relación arte-fútbol es en Italia menos problemática que en la Francia jacobina. Italia tiene una noble herencia en la relación entre poesía, literatura y fútbol como decía Adriano Sofri. Para un italiano el calcio no es un juego más, ni siquiera es el deporte-rey. Esos calificativos no los conforman. Para ellos es un paradigma platónico, un verdadero ideón, que se degrada al contacto con la experiencia, y en el cual la vida misma no es más que copia y pálido reflejo. Se puede ser un intelectual comprometido de izquierdas y abrazar con pasión y fanatismo al calcio, una síntesis prohibida o degenerada en la mayoría de las culturas modernas. Quizá una tradición que se remonta a que el antepasado del fútbol moderno nació como Calcio “storico” florentino en el Carnaval de Firenze del Quattrocento; quizá a la ambigua herencia populista de Antonio Gramsci, el gran teórico marxista, que permite eliminar sin culpa la distinción clasista entre eventos de masas, cultura popular y gran teoría. Gramsci había afirmado, a pesar de reconocer que la esencia del calcio estaba permanentemente pervertida por la lógica del capitalismo, que “El fútbol es un reino de la libertad humana ejercido al aire libre.” El ensayista y poeta, premio Nobel de Literatura de 1975, Eugenio Montale soñó una utopía feliz, un campeonato mundial sin redes en los arcos, donde el resultado ya no fuera una falsa necesidad estadística: Sogno che un giorno nessuno farà più gol in tutto il mondo, Sueño que un día nadie hará más goles en todo el Mundo… El nietzscheano Umberto Saba, gran poeta del neohermetismo de la posguerra, apasionado por la experimentación con las formas y las palabras, escribió muchos poemas sobre fútbol, entre ellos su 5 poesie sul gioco del calcio . Su poema más futbolero, titulado Goal (Gol) describe las emociones discordantes y extremas de dos porteros en el momento decisivo del gol y que sintetiza el momento mágico en el juego, en el que se puede ver cómo se consume, bajo el mismo cielo, tanto el amor extremo como el odio acérrimo: Pochi momenti come questo belli/ a quanti l’odio consuma e l’amore/ è dato, sotto il cielo/ di vedere, Pocos momentos como éste tan bello, en el cual el odio consuma el amor, nos es dado, bajo el cielo, de poder ver…

Para el enorme e inabarcable Pier Paolo Pasolini, poeta urbano, ensayista, guionista, actor secundario y director de cine, la cuestión estaba clara. Y no era inconveniente su pertenencia a un marxismo herético, inconformista, por el contrario. Tan clara como para que declarara, en una entrevista a un periodista, que en una hipotética inmortalidad del alma quisiera re-encarnarse en un pedestre valiente futbolista, en un plebeyo bravo calciatore. Pasolini como el filósofo alemán Heidegger era un jugador experimentado, cumplía la condición de haber practicado fútbol de pequeño en la periferia de Roma. En su libro Ragazzi di vita (1955) están reflejadas sus propias memorias futboleras, pateando el balón sobre un terreno negro de carbón fósil… No desapareció esta pasión ilimitada en su pubertad. En su vida universitaria fue nombrado capitán del equipo de fútbol de la Facultad de Filosofía y Letras de Bologna. Como Heidegger también era un Wing habilidoso con la zurda, algunos que vieron su juego lo calificaron sin dudar de una fantasiosa ala destra. Ahí están las vívidas fotos tomadas en los ‘1950’ por Ivo Barnabò, una ilustra este artículo, fechadas en la década de los ’50. Pasolini, ya con más de treinta y pico de años, aparece con furiosa actitud, reconcentrado, intentando fintas imposibles, dribbleando con su izquierda, dirigiendo la squadra. En algún aspecto Pasolini superó al mismo Heidegger, no sólo en honestidad intelectual sino en rigor analítico. Tifoso del Bologna FC, apasionado rossoblù de niño, Pasolini no se conformó con la mera práctica y quiso escribir una verdadera ontología existencial del fútbol. Intentó un verdadero trabajo de Sísifo: teorizar sobre el fútbol, intentó pensar esa enorme banalidad lúdica, reflexionar sobre ese imposible sueño de un juego eterno sin ganadores ni perdedores. En sus primeras reflexiones, paralelas a su rescate simbólico de la cultura del lumpenproletariado romano, define al fútbol como “la última representación sagrada que nos queda en nuestros tiempos”, en el fondo el calcio es esencialmente un rito con mecanismos de evasión, y mientras que la misa litúrgica está en declinación, el fútbol la ha reemplazado, e incluso ha invadido y conquistado antiguos espectáculos de masa como la ópera y el teatro.

Pero no quedó aquí su análisis y síntesis. Volvió a pensar al fútbol, influenciado por el estructuralismo de los años ’50, haciendo una parodia de la lingüística semiótica de moda en la universidad. Definió entonces al calcio como “un sistema de signos, o sea, un auténtico lenguaje. En un famoso artículo sobre el tema, Il calcio “è” un linguaggio con i suoi poeti e prosatori (“El fútbol ‘es’ un lenguaje con sus prosistas y sus poetas”) en Il Giorno, del 3 de enero de 1971, le pregunta al intelectual académico: “¿Qué es una lengua? ‘Un sistema de signos’ responde hoy, con toda exactitud, el semiólogo. Pero ese ‘sistema de signos’ no es sólo ni necesariamente una lengua escrita-hablada (ésta que usamos aquí y ahora, yo escribiendo y tú, lector, leyendo). Los “sistemas de signos” pueden ser muchos… Otro sistema de signos no verbal es el de la pintura; o el del cine; o el de la moda (objeto de estudios de un maestro en este campo, Roland Barthes), etc. El juego del fútbol es un “sistema de signos”, una lengua no verbal… Tiene todas las características fundamentales del lenguaje por excelencia, al que nosotros nos hemos remitido como término de comparación, esto es, el lenguaje escrito-hablado… Los ‘fonemas’, por tanto, son las ‘unidades mínimas’ de la lengua escrito-hablada. ¿Queremos divertirnos definiendo la unidad mínima de la lengua del fútbol? Veamos: ‘Un hombre que usa los pies para chutar un balón” es la unidad mínima: el ‘podema’ (por continuar la broma). Las infinitas posibilidades de combinación de los ‘podemas’ forman las ‘palabras futbolísticas’ y el conjunto de las ‘palabras futbolísticas’ forma un discurso, regulado por auténticas normas sintácticas. Los ‘podemas’ son veintidós (casi igual que los fonemas): las ‘palabras futbolísticas’ son potencialmente infinitas, porque infinitas son las posibilidades de combinación de los ‘podemas’ (en la práctica, los pases de balón entre jugador y jugador); la sintaxis se expresa en el “partido”, que es un auténtico discurso dramático. Los codificadores de este lenguaje son los jugadores, nosotros, en las gradas, somos los descodificadores y, por lo tanto, compartimos un mismo código.” La conclusión no podía ser más radical: “Quien no conoce el código del fútbol no entiende el “significado” de sus palabras (los pases) ni el sentido de su discurso (un conjunto de pases).” Contra el despectivo mundo de la lata cultura, Pasolini es capaz de disecar la complejidad de un juego que en apariencia es una esgrima tosca y simplista. Y si el fútbol es lenguaje y si toda lengua se articula en varias sottolingue, sublenguas, cada una de las cuales posee un subcódigo, sottocodice.

Pues bien, en el sistema-lengua del fútbol se pueden hacer también distinciones de este tipo, dirá Pasolini: el fútbol puede y adquiere subcódigos desde el momento en que deja de ser puramente instrumental y se hace, espressivo, “expresivo”. Entonces la conclusión final es binaria, excluyente: “Puede haber un fútbol como lenguaje fundamentalmente prosístico y un fútbol como lenguaje fundamentalmente poético.” Por razones de determinismo materialista, historia social y cultura, hay pueblos que juegan un fútbol esencialmente prosaico, prosístico (el exemplaria maiorum era Italia), una prosa realista o prosa estetizante. Pasolini define, como en una reducción teórica, el elemento básico del calcio in prosa : “El catenaccio y la triangulación (que Brera llama geometría) es un fútbol de prosa: se basa en la sintaxis, en el juego colectivo y organizado, esto es, en la ejecución razonada del código.” El esquema imaginado por Pasolini para el fútbol-prosa era una secuencia mecánica: “Catenaccio-Triangolazioni-Conclusioni”, o sea: Catenaccio-triangulación-conclusión.

Otros pueblos (Pasolini lo ejemplifica con la mayoría del fútbol de Latinoamérica) practican la poética, Il calcio in poesia. En este caso su núcleo es el regate puro y el gol: “¿Quiénes son los mejores regateadores del mundo y los mejores goleadores? Los brasileños. Por lo tanto, su fútbol es un fútbol poético: de hecho, en él todo está basado en el regate y en el gol… El regate y el gol son los momentos individualistas-poéticos del fútbol; por eso el fútbol brasileño es un fútbol de poesía. Sin hacer juicios de valor, en un sentido puramente técnico, en México la poesía brasileña ha ganado a la prosa estetizante italiana.” El esquema imaginado por Pasolini para el fútbol-poesía era una secuencia dialéctica: “Discese Concentriche-Conclusioni”, o sea: “Descensos concéntricos-conclusión”. Pasolini resume: “Esquema que para ser realizado debe requerir una capacidad monstruosa de driblar (cosa que en Europa es repudiada en nombre de la ‘prosa colectiva’).” Su indagación no concluyó allí. Escribió otro artículo, “Una semiologia per il goal” en Una vita futura, donde Pasolini analizará por qué Brasil, fútbol de poesía, derrota al prosaico fútbol italiano en la final del Mundial de México 1970. Y nos intentará de convencer de porqué, aunque hubiera perdido ese mítico Match por los caprichos de la diosa Fortuna, siempre el fútbol-poesía será superior.
A pesar de ser fanático del Bologna, todos los domingos que podía se iba al estadio Olimpico de Roma. Una especie de sucedáneo. Cuando estaba en otra ciudad no se perdía la ocasión de ver fútbol en directo, lo acuciaba la febbre del calcio. Su última convivencia apasionada con el fútbol fue un curioso partido intraregidores, que llamó con ironía una partita di dilettanti.

Durante un primaveral 16 de marzo de 1975 se enfrentaron en Parma los equipos de rodaje de Novecento, de Bernardo Bertolucci, y Saló o los 120 días de Sodoma, la última película de Pasolini. Dos films que hablan sobre el Mal y sobre el principio esperanza desde ópticas disímiles pero con un mismo objetivo. Es además el aniversario de cumpleaños de Bertolucci, El partido de fútbol es el punto cúlmine y además debía servir para restablecer la paz entre ambos, una incomprensión a causa de críticas formales de Pasolini y mal acogidas por su antiguo ayudante de dirección. El campo de fútbol es el de Citadella, no lejos de Tardini, allí incluso juega el Parma-B. Pasolini por supuesto juega de extremo y luce el brazalete de capitán. Su squadra lleva camisetas de su amado Bologna. El resultado (Novecento, 5 – Saló, 2), así apareció en las noticias de La Gazzetta di Parma, aunque la memoria de Bertolucci dirá que ganó su equipo 19 a 13 y que Pasolini había abandonado el campo enfurecido al sentirse ignorado por los jugadores más talentosos de su propio equipo.

Tan solo siete meses después de la derrota en Citadella y del descenso a los infiernos que significor captar la República fascista de Saló, Pasolini moría asesinado en Ostia. Nos queda su utopía deportiva, la vuelta al idealismo liceísta cuando jugar al fútbol-poesía era la cosa più bella del Mondo.

Fuente: www.rebelion.org

Hoy 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género, un día que independientemente de eso, el género, no puede encasillarse en uno solo.

Desde Fútbol Subverso alentamos a todos los movimientos populares queluchan por la igualdad de género, léase bien, igualdad, no equidad, porque es deber garantizar las mismas condiciones para todos los géneros, y no ajustes que hagan creer que esto sucede. La igualdad es un derecho humano
y por lo tanto una obligación legal a la que no se pueden sustraer los Estados; así mismo hacemos el llamado para que no nos centremos en la existencia única de la mujer como género, y la existencia única de la violencia contra ella.

A todos los géneros, fuerza y resistencia, porque más que géneros somos una clase, y como clase debemos caminar codo a codo luchando contra el racismo, el sexismo, la xenofobia y todas esos fenómenos que solo merecen su abolición.

Por: Unión Libertaria Estudiantil

Sergio, llevado a la muerte por la autoridad y la discriminación.

Sindicato Estudiantil ULE

El 5 de Agosto de 2014 muere Sergio Urrego, un joven de 16 años que no resistió la persecución, discriminación y el rechazo por parte de las directivas del colegio Gimnasio Castillo Campestre. El rechazo se debía a que Sergio llevaba una relación amorosa con una persona de su mismo sexo. Nuestro amigo, como acto político, decidió lanzarse de la terraza del Centro Comercial Titán Plaza, falleciendo el día siguiente.
Lea la entrevista realizada a un/a compañera/o.

Sergio David Urrego Reyes, un estudioso, amistoso, bromista y muy maduro pensador; un juicioso Libertario, excelente amigo, muy solidario y entregado anarquista. Hijo de Alba Reyes y Robert Urrego. Nacido y crecido en la ciudad de Bogotá (Colombia). Entró a militar en su primera y única organización el 2 de Marzo de 2013: en la Unión Libertaria Estudiantil, un anarco sindicato que le agrupaba como estudiante, e ideológicamente. Sergio de inmediato ocupó una función importante siendo el secretario de tesorería de la U.L.E. debido a su fenomenal sentido de organización en todo lo que hacía.

Desde que ingresó en esta organización informó de los muchos problemas que había en su colegio Gimnasio Castillo Campestre (y su apéndice Gimnasio Castillo del Norte). Informó sobre los sobrecostos; la irregularidad de tener que comprar suministros a las empresas con las que pactaba el colegio; la falta de profesorado; la discriminación y la persecución que le hacia el colegio a quienes expresaban ideas contestatarias y antiautoritarias -resaltando que Sergio era un muy coherente ateo y libertario-; la prohibición y discriminación a expresar cualquier muestra de amor si se trataba de personas del mismo sexo y la falta de garantías para un aprendizaje crítico y constructivo. Todo lo anterior gracias a la criminalización y el autoritarismo de las directivas y a la moral odiosa que impregna este colegio a pesar de que su proyecto dice basarse en la formación de valores “en un ambiente físico y psicosocial adecuado para lograr un óptimo desarrollo”.

Luego de que todas las quejas de Sergio fueran ignoradas por todo el conducto institucional, hacia mitad del año 2014 el colegio estalló en indignación, cólera e hipocresía cuando descubrieron que nuestro buen amigo Sergio tenía una relación amorosa con su compañero de colegio Danilo Pinzón hace ya tiempo atrás. Ante ese suceso el colegio citó al papá y a la mamá de nuestro compañero (que están separad@s hace años) a entrevistarse con las directivas para “tratar ese preocupante problema”. La mamá, que estaba en ese momento en la ciudad de Cali, voló inmediatamente al saber de esa situación y, con un retraso de 20 minutos con relación a la hora citada y tras la ausencia del padre de Sergio, la señora Amanda Azucena Castillo Cortés, rectora del colegio decide no atender a la madre del compañero Sergio.

Seguidamente comienza una labor sistemática y organizada por parte de la señora rectora y de sus subaltern@s para desgraciar la vida de Sergio. Le discriminan, maltratan y le amenazan repetidas veces con no dejarle entrar a clase. Además de lo anterior, le asignan citas en psicología –tratando sus sentimientos como un problema-; se le niegan los últimos informes académicos -dejamos en claro que estaba a paz y salvo con la pensión, ruta y alimentación, siendo condiciones que impone el colegio para la entrega de resultados- y se le crea día tras día una carga emocional y psicológica que es insostenible y que le lleva finalmente a la muerte.

Era un excelente estudiante que había obtenido unos buenos resultados en el simulacro de la prueba de Estado para ingresar a la educación superior y que tenía un comportamiento intachable (esto se puede comprobar en el libro de seguimiento estudiantil que lleva el colegio). Queda así claro que el colegio no tenía ninguna excusa para estas artimañas mentirosas de persecución,  que alimentan en el estudiantado el rechazo y la criminalización hacia nuestro compañero por sus preferencias sexuales.

No contenta la señora rectora con todo lo anterior, hace lo mismo con la pareja de nuestro amigo y con la familia de él. Danilo, seguramente por el temor de que su familia se enterara de sus preferencias sexuales y tras la amenaza de sanciones por este comportamiento amoroso, decide acusar legalmente a Sergio de Acoso Sexual. Además, el colegio se suma demandando a Alba (mamá de Sergio) de Abandono Familiar y decide pedirle a nuestro compañero que abandone la institución.

Alba instaura una queja en la Secretaría de Educación Departamental el 1 de Julio de 2014 pidiendo aclaraciones sobre la violación al derecho a la integridad, a la no discriminación, y dejando en claro las negativas y los ataques que ha sufrido Sergio por parte de las autoridades del colegio y que han llevado al deterioro de su integridad. Al ser este un derecho de petición debe darse respuesta dentro de los 15 días hábiles siguientes, sin embargo la respuesta no ha sido entregada aún, más de un mes después, demostrando la falta de efectividad y posible corrupción entre el sistema.

Las últimas reuniones y conversaciones de nuestra parte con Sergio fueron un par de semanas antes de que sucediera la desgracia. Él nos informó de las demandas legales en su contra y lo ayudamos en todo cuanto pudimos desde el momento en que le conocimos hasta casi un mes antes de su muerte, fecha en que el colegio descubrió su relación amorosa y que su familia le impidió vernos. Además, debido a sus constantes migrañas el neurólogo le formula Valcote, un medicamento excesivamente fuerte con efectos secundarios como sedación, somnolencia, temblores, trastornos emocionales, depresión, psicosis, formación de hematomas y hemorragias.

Sergio agredido, espantado, drogado, decide como protesta y último acto político lanzarse desde el centro comercial TITAN PLAZA dejando antes cartas para las personas más cercanas, y explicitando todo lo que había pasado con su compañero sentimental, así como evidencias para clarificar su inocencia en cuanto a la demanda que le habían puesto. Este fue acto público contra la discriminación, y contra quienes se ensañaron hasta llevarle a la muerte. Cabe resaltar que Sergio no era una persona depresiva –según quienes le conocían desde la infancia-, al contrario generalmente estaba de buen humor, posiblemente el medicamento que estaba tomando también pudo haber influenciado en su decisión.

Actuaremos socialmente y denunciaremos al colegio, su representante legal, a la señora Amanda Azucena Castillo Cortés y a toda persona que se atraviese en el acto de limpiar la memoria de Sergio. Igualmente, denunciaremos al Centro Comercial Titán Plaza por la ausencia de medidas de seguridad. Hacemos responsables también a la familia de Danilo Pinzón y a él hasta que muestren arrepentimiento y solidaridad real en la acción, a la sociedad excluyente, a la moral hipócrita, fría, religiosa y burguesa, y a toda persona que se ensañó contra nuestro amigo para llevarle a la muerte.

Actualmente la fiscalía investiga el caso como un posible homicidio culposo y las directivas del colegio Gimnasio Castillo Campestre hicieron firmar un acuerdo amenazante a los/as estudiantes del curso en el que se encontraba Sergio para que no dieran información a la prensa ni a ninguna organización o persona sobre el caso.

Consideramos que todo esto fue un asesinato premeditado, sistemático, y pseudo-legalizado. Pedimos la colaboración y acción de toda la sociedad que sienta el dolor que sintió nuestro compañero, que sentimos ahora sus amistades, su familia y demás personas que ya se han unido a la acción reivindicativa en el nombre de nuestro compañero. Pedimos también a todas las personas y organizaciones periodísticas, de difusión, de acción LGTBI, ateas, libertarias, de derechos humanos, estudiantiles, y demás que defiendan la libertad y la igualdad en cualquier sector social, y a quien sienta dolor al ver injusticia, a que organicemos, nos informemos y actuemos a favor de no dejar en impunidad esta muerte inducida por el odio, el prejuicio, la discriminación, la intolerancia y la indiferencia.

… mi sueño el que sigue entero, y sepan que solo muero si ustedes van aflojando. Porque quien murió peleando vive en cada compañer@..”

¡¡¡Compañero y amigo Sergio David Urrego Reyes, luchando te recordaremos!!!

 

Unión Libertaria Estudiantil
Anarcosindical

Eduardo Galeano nace un 3 de Septiembre de 1940

★ El Fútbol ★

La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de jugar porque si.

En este mundo del fin de siglo, el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable. A nadie da de ganar esa locura que hace el hombre sea niño por un rato, jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana: bailarín que danza con una pelota leve como el globo que se va al aire y el ovillo que rueda, jugando sin saber que juega, sin motivo y sin reloj y sin juez.

El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue. La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía.

Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.

Fragmento de su libro ★ Fútbol a Sol y Sombra ★

► Descarga: http://tinyurl.com/nhln5ls

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Por: Carlos Aznárez

Gaza hierve de multitudes que, por fin, pueden sonreír después de una larga noche de bombardeos permanentes que duraron 50 días y destruyeron gran parte de la infraestructura de la Franja. Hoy mismo, el invasor sionista se fue matando, destruyendo lo poco que quedaba en pie.

Sin embargo, por estas horas Gaza festeja, los jóvenes y los niños lanzan caramelos al aire, las mujeres se estremecen de emoción abrazándose unas a otras, felicitándose por haber resistido hasta las últimas consecuencias. Llorando sí, gritando de dolor también, por esos hijos, hermanos, esposos y vecinos queridos que yacen sepultados bajos los escombros producidos por la maldad sionista, pero firmes y dignas diciendo a quien quiera escucharlas: “dijimos que no nos íbamos a rendir y no nos rendimos. Dios proteja y dé larga vida a nuestra Resistencia”.

Los hombres se arrodillan y besan su querida tierra a la que las bombas asesinas pudieron llenar de cráteres pero jamás mancillar. Disparos al aire, jóvenes levantando sus fusiles ahora sí en clave de alegría por este pedacito de paz que le han arrancado al monstruo sionista. Miles de puños cerrados apuntando al cielo, como queriendo decir: “no pudieron con nosotros” o “Aquí estamos, de pie y victoriosos”.

El pueblo palestino es mucho pueblo para medirlo en palabras, sin que el hecho de pronunciarlas no nos parta la voz por la emoción admirativa que hoy, 26 de agosto, tenemos hacia quienes lo han dado todo para demostrarle al mundo que sólo con lucha se obtienen las grandes reivindicaciones.

Ha llegado el tan ansiado alto el fuego permanente, cargado de concesiones arrancadas a Israel en la mesa de negociaciones pero también en la decisión de los luchadores de Hamas, de la Yihad Islámica, del FPLP, el FDLP, los militantes de Al Fatah, los Comités Populares de Resistencia, y todos y cada uno de quienes en estos durísimos 50 días no cedieron ante el terror.

Esta victoria de hoy en Gaza, no nos equivoquemos, le pertenece total y exclusivamente a la Resistencia unificada palestina, a todas sus organizaciones combatientes, al conjunto del pueblo de la Franja que soportó un infame bloqueo durante once años, y que vio cómo cada uno de los ataques de ayer y de hoy intentaban arrancarle la ilusión de alcanzar una Nación Palestina independiente, libre de invasores. También, obviamente, son parte decisiva las mujeres y los hombres que en Cisjordania, viene soportando estoicamente razias, detenciones, demoliciones de sus viviendas. Y qué decir, de los miles de presos y presas que en las mazmorras israelíes soportan día a día la brutalidad del opresor.

Que nadie, menos los políticos burócratas que suelen aparecer a la hora del triunfo, quiera sacar rédito de lo conseguido. Solos, absolutamente solos en lo que hace a esperar algo de la mal llamada comunidad internacional, los palestinos y palestinas, los de Gaza y los del West Bank se emponderaron de Patria y tomado del brazo avanzaron hacia el futuro. Sabían que junto a ellos, caminaban los pueblos del mundo, que por miles se manifestaron en las calles una y otra vez. Ahora que el alto el fuego permanente y la victoria se han hecho posible, es necesario vigilar las promesas formuladas por los asesinos de Tel Aviv, ya que no es la primera vez que amparados en la tradicional impunidad que los protege, burlan lo pactado. Además, es fundamental que quienes han cometido el más terrible de los Genocidios, paguen por esos crímenes. Así como en su momento fue lógico levantar un Nuremberg, hoy es indispensable que Netanyahu, Liberman, Pérez y todos su secuaces comparezcan como imputados ante la justicia internacional.

Por último, que el festejo de esta victoria de hoy, conseguida a pulso por el pueblo palestino, no nos haga olvidar que una buena parte de la confrontación con el sionismo y sus protectores de Washington y la Unión Europea se libra todos los días, desarrollando el Boicot económico, académico y cultural contra quienes gobiernan el Estado Terrorista de Israel. Como ocurriera con los nazis en su momento, es necesario denunciarlos, impedirles que viajen por el mundo como si nada hubiera pasado, señalarlos como lo que son: criminales de lesa humanidad. Pero hoy, más que nunca, gritemos con fuerza: todas y todos somos Palestina.

Fuente: Rebelión