#CamiloTorres #Natalicio – La rebelión de las sotanas

#Memoria || A 86 años del natalicio de#CamiloTorres… “Pero cuando el pueblo se decida a luchar hasta el fin no habrá ninguna potencia que pueda ser superior a la potencia de ese pueblo que quiere su libertad”


► La rebelión de las sotanas¿Qué entiende usted por revolución?

-Yo entiendo por revolución el cambio fundamental y rápido de un sistema económico, social y político. Los puntos de la plataforma socioeconómica que se ha venido divulgando son un ejemplo de los cambios a los que me refiero. Los medios para llegar a éstos no son necesariamente pacíficos ni violentos. Esta alternativa la decidirá la relación de fuerzas entre la clase que detenta actualmente el poder y la clase que pretende realizar la revolución. Este concepto de revolución es común a muchos tratadistas de la ciencia política, de la sociología y de las ciencias so­ciales en general.

¿Qué opinión tiene usted de los curas obreros de Francia?

-Los sacerdotes obreros en Francia y en muchos países del mundo constituyen una experiencia de la Iglesia para lograr un testimonio de solidaridad con la clase obrera. El testimonio tiene un carácter universal (debe ser en todos sus aspectos auténticamente cristiano) y un carácter social (debe ser comprendido por los hombres a los cuales está destinado). Dentro de la situación de la Iglesia en donde hay sacerdotes obreros la solidaridad con la clase popular difícilmente es comprendida sin un testimonio de solidaridad de vida de los sacerdotes mismos, ya que los laicos, aunque son Iglesia, no son considerados como representantes de la Iglesia por aquellos sectores populares más alejados del cristianismo. Las modalidades de esta experiencia han sido evaluadas, corregidas y perfeccionadas. La prohibición en Francia y Bélgica se debió a algunas fallas accidentales, reales o ficticias, pero actualmente hay muchos sacerdotes obreros en muchos países del mundo aprobados por la jerarquía eclesiástica.

-El caso del sacerdote obrero es clásico dentro de la concepción de que el sacerdote, por motivos de caridad, de amor, puede suplir al laico cuando éste, por cualquier circunstancia, no puede ejercer sus funciones propias dentro de la Iglesia.

¿Sería usted partidario de la reforma del Concordato?

-No solamente yo soy partidario de la reforma de este tratado internacional que tiene setenta y ocho años de haber sido elaborado, sino que la Santa Sede en 1942 se manifestó también partidaria de la reforma. Hasta ahora ha constituido un tabú porque en esa ocasión fue tomado como instrumento político y trató de gestar un cisma. Creo que las declaraciones del Concilio sobre las relaciones entre Iglesia y Estado producirán necesariamente la reforma del Concordato en donde se garantice una pobreza efectiva para la Iglesia y se suprima toda posibilidad de injerencia política de ésta para que pueda dedicarse más libremente a su labor evangelizadora.

¿Cuál es en su concepto el partido colombiano que refleja sus ideas?

-Ninguno. Creo que en muchos partidos progresistas colombianos se pueden encontrar muchas de mis ideas.

Se habla de la creación de unos impuestos a los bienes productivos de la Iglesia. ¿Es partidario de esta iniciativa?

-Sí, soy partidario, pero cuando haya un gobierno revolucionario.

¿Es cierto que usted corre peligro de que la Iglesia colombiana lo suspenda en el servicio general de su ministerio?

-No es cierto, porque no he incurrido en ninguna de las causales canónicas de suspensión.

¿Aceptaría usted una candidatura a la Presidencia de la República?

-En primer lugar la Constitución y el Concordato prohíben a los sacerdotes aceptar esta clase de cargos públicos. En segundo lugar, creo que mi apostolado revolucionario se vería totalmente obstaculizado si yo tuviera cualquier clase de ambición política personal. En tercer lugar me parece que en el actual sistema, éste es un empleo bastante desacreditado.

¿Por qué considera usted que antes de cinco años se va a efectuar una revolución en Colombia?

-No se trata de una profecía sino de un simple cálculo.
Porque me parece que las condiciones que producen un cambio revolucionario están en parte completas y que las que faltan ya están en gestación, creo que se madurarán en un lapso aproximado de cinco a siete años.

Las condiciones existentes podrían sintetizarse en:

a) Descontento, no solamente con el Frente Nacional, sino también con el sistema.
b) Reacción contra el Frente Nacional considerándolo como partido de clase, y proceso de formación de una clase popular.
c) Solidaridad del movimiento estudiantil universitario.
d) Solidaridad de los grupos campesinos a la escala local.

Están en gestación:

1. La creación de una conciencia nacional sobre objetivos revolucionarios concretos.
2. La organización de los sectores populares a la escala regional y nacional.

Estos dos requisitos son indispensables para la toma del poder político, requisito indispensable para la realización de la revolución.

[Reportaje de Semana al día, Bogotá, 18 de junio de 1965]

Fotografía: Universidad Nacional de Colombia, Bogotá

#QueVuelvaLaURSS – #Memoria 24 de Diciembre

#Memoria || Aun cuando históricamente se data al 24 de diciembre de 1991 como el día en que la #URSS se disolvió y dio paso al capitalismo ruso, podemos anotar que para muchos de nosotros esa URSS que tanto añoramos hoy realmente se disolvió un 14 de Octubre de 1952, cuando Iosif Vissarionovich #Stalin con su cotidiana y humilde chaqueta, sin medallas, ni preciosos charreteros ni ojales del generalísimo, con una sola estrella de Héroe del Trabajo Socialista en el pecho subió al podio en el XIX Congreso del#PCUS y dio su último discurso político.«24 de Diciembre – En la Nochebuena de 1991, murió la Unión Soviética y en su pesebre nació el capitalismo ruso.

La nueva fe hizo el milagro: por ella iluminados, los funcionarios se hicieron empresarios, los dirigentes del Partido Comunista cambiaron de religión y pasaron a ser ostentosos nuevos ricos, que pusieron bandera de remate al Estado y compraron a precio de banana todo lo comprable en su país y en el mundo.

Ni los clubes de fútbol se salvaron.»

#EduardoGaleano#LosHijosDeLosDías

♪♫ http://youtu.be/ZDJw90jDQlw ♪♫

 

1

Hoy 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género, un día que independientemente de eso, el género, no puede encasillarse en uno solo.

Desde Fútbol Subverso alentamos a todos los movimientos populares queluchan por la igualdad de género, léase bien, igualdad, no equidad, porque es deber garantizar las mismas condiciones para todos los géneros, y no ajustes que hagan creer que esto sucede. La igualdad es un derecho humano
y por lo tanto una obligación legal a la que no se pueden sustraer los Estados; así mismo hacemos el llamado para que no nos centremos en la existencia única de la mujer como género, y la existencia única de la violencia contra ella.

A todos los géneros, fuerza y resistencia, porque más que géneros somos una clase, y como clase debemos caminar codo a codo luchando contra el racismo, el sexismo, la xenofobia y todas esos fenómenos que solo merecen su abolición.

 In Memorian #SergioUrrego – Por: Carlos M. González

1

Se llamaba Sergio Urrego. Tenía apenas dieciséis años y era un joven inteligente, de carácter y, sobre todo, vital, encantado con las posibilidades que le pudiera deparar la existencia por venir. Pero no hubo tal futuro, pues el 4 de agosto pasado levantó la mano contra sí mismo. Sin eufemismos: el 4 de agosto pasado se suicidó. Al suicidio acude alguien por una o varias de las tres razones siguientes: 1. Porque limitaciones de salud vuelven la sobrevivencia un suplicio cotidiano; 2. Porque el sentido de la vida se ha resquebrajado de manera irreparable; y 3. Porque algunos se aplican, impíamente, a hacerle la vida imposible a otro, a asfixiarlo, a demolerlo hasta, prácticamente, arrojarlo por el precipicio.

A Sergio Urrego lo lanzaron a ese vacío que es la nada los representantes de tres instituciones que ingenuamente se asocian por principio al bien. Aclaro: no quiero decir que estas instituciones sean el mal, lo que afirmo es que bajo ciertas condiciones esas idealizadas instituciones pueden conducir a lo peor. Esas tres instituciones que se conjugaron para arrojar al precipicio, en la flor de su vida, a Sergio Urrego, fueron la familia homófoba (la de su novio), el saber académico cuadriculado y la escuela autoritaria. Antes hay que decir que la “falta” que, de forma encarnizada, padres virulentos, psicólogos ignorantes, profesores policivos y rectoras tiránicas le cobraron a Sergio, fue la de haber sido gay. Y lo persiguieron, mejor: lo acorralaron y lo matonearon, acudiendo al expediente de todas las formas que, en los últimos dos mil años, ha implementado la homofobia que ha caracterizado a la cultura occidental: pecado, crimen, enfermedad.

La familia de su novio –opuesta en esto ciento ochenta grados a la del propio Sergio, la cual lo supo respaldar y apoyar amorosamente- lo trató como un criminal, al punto que, siguiendo el ejemplo de los “falsos positivos”, pretendieron encubrir la homosexualidad de su hijo denunciando a Sergio ante la fiscalía por acoso sexual. Para estas mentes homófobas detrás de todo gay está agazapado un criminal. La psicóloga, encarnada por un personaje de gris proceder llamado Ivón Andrea Cheque Costa, haciendo gala de esa lamentable  conjugación de tecnócrata y burócrata -conjugación desde la que muchos otros psicólogos suelen abordar a los seres humanos en su dimensión psíquica-, no tardó en encontrar una anomalía del orden de la enfermedad, motivo por el cual le exigió a Sergio que debía seguir presentando todos los meses un “certificado de acompañamiento psicológico”, no fuera a ser que el enfermo perdiera su juicio y desatara su peligrosidad. ¿Y de la escuela qué? Más lamentable no podría ser su papel. Un “profesor” –no puedo escribir esta digna palabra sin entrecomillarla en este caso-, llamado Mauricio Ospina, fue el que descubrió (sic) el cuerpo del pecado: una foto de celular en la que Sergio se besaba con su novio, lo que llevó al susodicho “profesor”, carrera marcial de por medio, a elevar la denuncia ante la dirección de un colegio que califica un beso de manifestación obscena, grotesca y vulgar. Que no se crea, sin embargo, que Mauricio Ospina fue una lamentable excepción en el cuerpo docente de semejante centro escolar, no, por el contrario, otros profesores, cual guardia pretoriana, acompañaban a la psicóloga y a la más nefanda figura de este mundillo inquisitorial, la rectora, Amanda Azucena Castillo, cuando convocaban a su tribunal al enfermo, criminal y pecador. ¿Qué escuela es ésta que transmite que el modelo es único: heterosexual, matrimonial y reproductivo, además distanciado de esa obscenidad que es un beso a la vista de otros? ¿Qué educación es ésta que se empecina en acorralar a un joven, no dándole lugar a su formación como afirmación y potencialización de sus posibilidades, sino negándolo sistemáticamente y promoviendo su destrucción?  ¿Qué pedagogo es alguien como esta rectora que no sólo no lamenta el suicidio de su discípulo, sino que castiga a los 40 compañeros de Sergio que lo acompañaron en el velorio, haciéndoles asistir un sábado al colegio para pagar la desobediencia que demostraron al dejar el aula con el propósito de rendir el homenaje postrero al compañero que partió para siempre?

Hay que repetirlo: hay familias destructivas, psicólogos que no son sino cancerberos de una normalidad opresora, profesores que no van más allá de ser meros guardianes del orden establecido, rectores que rigen colegios que se ufanan de “rescatar los valores para alcanzar la paz”, pero quienes con la estulticia de todo tirano están convencidos de que no tienen valores aquellos que no comparten sus valores y, entonces, transmutan la paz de la que han hablado en una impía destrucción de ese otro que ha osado diferenciarse de ellos. De verdad, la humanidad dista aún de poner punto final al espíritu inquisitorial, lo que nos obliga a comprometernos con más denuedo aún en el propósito de conquistar una sociedad y una cultura en la que los Sergio Urrego no vivan sólo dieciséis años, sino que lleguen a gozar su vida ochenta años haciendo realidad duradera la consigna que él profesaba: “Mi sexualidad no es mi pecado, es mi propio paraíso”

Carlos Mario González
Profesor Universidad Nacional
Miembro de la Corporación Cultural Estanislao Zuleta

P.S.: Pido a quien comparta estos renglones que los reenvíe a sus conocidos, al tiempo que invito a ingeniar formas de expresión pública que, de un lado, apoyen a los padres de Sergio, Alba Reyes y Robert Urrego, en la lucha porque se haga justicia en este caso de matoneo y acoso, y, de otro lado, que se concreten formas civilizadas de rechazo y repudio a los agentes y prácticas institucionales que condujeron a tan lamentable desenlace, exigiendo a la Secretaría de Educación de Cundinamarca y al Ministerio Nacional de Educación que cumplan el deber que les obliga en este caso, de tal forma que entre muchos detengamos, y para siempre, una infame situación que en este momento, en otras escuelas y lugares, le sigue haciendo la vida imposible a otros Sergio Urrego.

Fuente: www.corpozuleta.org

Hoy hace 231 años… #SimónBolívar #Memoria

#Memoria || Hoy hace 231 años nace Simón Bolívar en Caracas, Venezuela, y de él nos queda parte de su lucha y sueño por la Patria Grande, libre, aunque muchos dirán, ¿libre de qué?, de imperialistas, de transnacionales que asesinan, que ocupan nuestros territorios. Porque lo que sucede en Palestina no es nuevo para nosotros, es una práctica frecuente en nuestros territorios, ocupaciones, colonizaciones, desplazamientos, guerra y sangre. Aunque también debemos anotar que no solo son los de afuera directamente quienes nos masacran, son unos pocos de adentro que se creen con el poder, tal como los mismos sionistas, de acabar con nuestras naciones, las nacidas de la lucha y el trabajo, las nacidas de nuestra clase, la trabajadora, la luchadora, la humilde y digna.

‘El ejercicio de la justicia es el ejercicio de la Libertad’ – Simón Bolívar.

Ilustración: Trinchera Creativa

¿Su legado?… una película de fútbol …

Un diario anuncia…
‘Estudiante de la Universidad Nacional muere en explosión’…
el corazón se nos frena…
bombea…
¿Qué ha pasado?
Es lo primero que nos preguntamos…
minutos después, una lluvia de mensajes…
‘Falta uno’…
‘Nada será como antes’…
‘Tus ideas no morirán’…
de nuevo nos preguntamos…
¿Qué ha pasado?

Ha partido…
Lo dio todo…
¿Pero quién era él?…
el hermano de un hermano…
el hermano de un amigo…
el hermano de uno de nosotros,
por tanto un hermano más…

Empiezan las preguntas…
pero nosotros solo dijimos:
¡Seguirá Viviendo!

¿Su legado?… una película de fútbol…
¿Su dádiva?… un hombre nuevo…

Gracias Juan Camilo Agudelo…
gracias…
¡Compañero!

Colectivo Fútbol Subverso