La marca #James – #FútbolNegocio #Dinero

Bueno, y es que no sobra hacer la introducción a esta nota, una nota que nos brindará elementos para explicar el por qué del despliegue mediático con este joven, tras el cual existen muchos intereses, algunos económicos, últimamente otros de corte político. Este artículo ratificará para algunos lo ya pensado, para otros será el inicio de las sospechas de algo que nosotros ya llamamos Fútbol Negocio.

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Conoce usted a ¿David Rodríguez Rubio?, ¿se animaría a comprar algún producto promocionado con una imagen de David? Muy seguramente no. Pero si el nombre para estas preguntas fuera James Rodríguez, el 10 de la Selección Colombia y del Real Madrid, la situación sería distinta. De hecho, David y James son la misma persona, pero la diferencia comercial entre los dos nombres supera los 9 millones de euros al año.

James David Rodríguez Rubio no es solo un gran jugador de fútbol. Es más un empresario que sabe sacarle provecho al deporte y a su imagen. Es protagonista de millonarias campañas de publicidad de grandes multinacionales como Adidas, Bimbo, Unilever (Clear y Rexona) y Nestlé (Milo); sin pasar de largo a Pony Malta, las líneas de ropa propia en Almacenes Éxito, la amplia presencia en redes sociales, sus inversiones inmobiliarias, su bebida energética 10 Gold y la empresa Top 10 –dedicada a la instalación de canchas sintéticas–, que lo ponen más en la órbita de los CEO con éxito, que en la de los futbolistas famosos.

Aunque su fútbol exquisito, su fichaje al Real Madrid y su gol casi celestial contra Uruguay en el Mundial de Brasil le dieron a James su boleto al hall de la fama: hoy el 10 de 23 años de edad es más una marca comercial. No en vano, en la más reciente campaña publicitaria de Adidas James personificó al golden boy; o mejor, todo un Rey Midas; al fin y al cabo, lo que toca lo convierte en oro.

Es difícil precisar cuánto gana al año por esos comerciales y promociones. El portal de Barcelona Diariogold.com aseguró que por estos conceptos facturaba 9 millones de euros, cifra que de ser cierta sería superior a su salario en Real Madrid, que ronda los 6 millones de euros.

¿Qué hace a James un golden boy? Varias cosas. El experto en marketing deportivo y profesor de la escuela de negocios IE de Madrid, España, Eduardo Fernández Cantelli, afirmó a Dinero que “determinadas empresas, sobre todo en el sector de gran consumo, se han fijado en James para asociar su imagen a la de un deportista que transmite ilusión, ha conseguido un sueño, tiene una vida ordenada, es disciplinado, muestra una actitud positiva y ha triunfado”.

Lo mismo dice Adidas Colombia. “James representa una nueva era como marca en el país. Lo mejor es que no genera controversias, tiene un buen aspecto físico y es un deportista perfecto”, dice Santiago Gutiérrez, relacionista público de la empresa.

Este jugador encarna una nueva generación de deportistas más preocupados por su preparación física y mental, que por la vida nocturna y las verbenas. Otros buenos ejemplos son Nairo, Falcao, Ibargüen, Pajón, Yacamán…etc.

Con esas características James representa la contraparte frente a casos emblemáticos como Lance Armstrong, sumido en un averno por cuenta de sus ‘malos pasos’.

En la ‘realeza’

James Rodríguez es talentoso, joven y aclamado por el público femenino, pero no sería el mismo si no estuviera jugando en el Real Madrid. Es un negocio de doble vía, pues el equipo merengue factura todos los días.

A juicio de Fernández Cantelli, la rentabilidad que James le da al Real Madrid se puede ver desde dos puntos: el primero está asociado a la penetración de este club español en el mercado colombiano, que es gran consumidor de fútbol. “Gracias a James, el Real tiene más seguidores. Esta vinculación tiene para el club un valor porque incrementa el atractivo y la capacidad de atraer ingresos”, explica.

Y el otro es indirecto: si James ha generado un incremento en el número de seguidores del Madrid, entonces el valor de esta marca aumenta (el mayor activo de un club es el número de seguidores y en el nivel de afinidad que estos tienen) y los ingresos serán mayores porque las empresas estarán más interesadas en vincularse a ese club. Una cifra final en ese frente: los ingresos de explotación del Real Madrid alcanzaron los 550 millones de euros (2013/2014). El 32% de ese monto deriva del marketing.

La venta de camisetas es otra fuente de recursos, aunque no la principal. El analista español prevé que el Real Madrid venderá 1,5 millones de camisetas al año, la mayoría gracias a la marca Cristiano Ronaldo. Sin embargo, se estimó que el día de la presentación de James se vendieron unas 90.000 camisetas y que en los primeros días que siguieron a su fichaje se vendieron 400.000. “¿Son todas de James? No se puede afirmar, aunque naturalmente, un número alto de esas camisetas no se habrían vendido esos días si James no hubiera sido presentado”, precisa.

Cuando el talento se une con la madurez y una buena pinta, solo hay que esperar los cheques. En los últimos días recibió el primero de su hija Salomé, ‘fichada’ por EPK para una colección de ropa. James es todo un CEO.

10 CIFRAS DEL 10

1. 250.000 prendas íntimas vendió el éxito de la colección J10 James para Bronzini Black. Las metas comerciales se superaron en 180% y días más tarde del primer lanzamiento se puso en venta la segunda colección en 121 almacenes.

2. 130.000 unidades de la colección J10 James para Bronzini de niños y junior’s se pusieron a la venta en la pasada navidad (Fuente: Grupo Éxito).

3. 80 millones de euros habría sido el valor de la transferencia del Mónaco al Real Madrid. (Fuente: ESPN).

4. $21.000 millones cobraría el jugador anualmente. Un asalariado en Colombia gana en promedio $12,8 millones al año. (Según datos OIT).

5. 82.415 es el número de camisetas del Real Madrid que se pueden comprar con el salario anual de James (Fuente: BBC Mundo).

6. Adidas posiciona a James entre el top 5 de sus jugadores ‘marca’. (Fuente: Adidas Colombia).

7. James habría vendido 90.000 camisetas el día de su presentación en el equipo Real Madrid. (Fuente: IE escuela de negocios).

8. 550 millones reportó el Real Madrid como ingresos de explotación entre 2013 y 2014. Se prevé un aumento para el ejercicio 2014-2015. De ese monto, 32% se deriva del marketing. (Fuente: Real Madrid).

9. US$180.000 es el valor aproximado del carro que le regaló Audi a James. El primer carro del jugador fue un Peugeot 205.

10. $3.400 millones habría pagado James por un lujoso apartamento en el sector turístico de Santa Marta. (Fuente: Kienyke)

Gol en las ‘otras redes’

James también es un fenómeno en internet y redes sociales. Google Colombia preparó un informe para Dinero en este aspecto. El reporte indica que, en el país, la tendencia de búsquedas relacionadas con James Rodríguez se ha mantenido más alta desde que el jugador pasó al Real Madrid; es decir, desde agosto de 2014 a hoy. Cuando se compara a James Rodríguez frente a otros jugadores colombianos de renombre internacional, como Falcao, Carlos Bacca, Cuadrado o David Ospina, queda claro que hoy en día James es el referente mundial de la selección Colombia.

Todo eso se traduce en más dinero, pues las marcas buscan ese tipo de resonancia. El director de la maestría de marketing digital de la Escuela de Administración de Negocios (EAN), Juan Carlos Rentería, elaboró un cuadro para Dinero en el que concluye que James tiene un mayor volumen de enganche o eco en las redes. “En Facebook lo siguen 25 millones de personas, mientras que Cristiano Ronaldo supera los 107 millones. Sin embargo, el jugador colombiano es más efectivo al lograr que un mayor número de personas hablen en esa red de sus anuncios y comentarios”, dijo.

Fuente: Revista Dinero

Dominación simbólica y colonización interna: el fútbol como deporte espectáculo – Por: Hernando Uribe Castro

Me sigue llamando profundamente la atención, el modo como los dinamizadores del mercado (agentes globales de las principales marcas comerciales, gerentes de clubes deportivos, gobiernos nacionales, propietarios de medios masivos globales de comunicación), han llevado a la implementación de un conjunto de dispositivos sutiles de dominación simbólica cuyo efecto no se limita sólo al consumo del entretenimiento sino que profundiza una colonización interna.

Entiendo por colonización interna retomando algunos elementos del planteamiento de Pablo Gonzalez Casanova y Silvia Rivera, en el sentido de considerar el ejercicio de la dominación física y simbólica que se hace de las estructuras mentales y cognitivas en cada individuo y comunidad, imponiendo de modo sutil, su situación de  inferioridad, subalternidad, tanto del lugar que se ocupa como del sentido del ser latinoamericano que se es, con respecto a lo europeo.

Un colonialismo en su sentido de disciplinamiento (mantener mentes disciplinadas, más entretenidas y menos pensantes) y de despojo que lleva a la negación del valor de lo propio (lo extranjero es mejor que lo propio). Lugar y sentido del ser son caras de la misma moneda.

Y considero que entre las estrategias recientemente utilizadas se encuentra el fútbol como deporte espectáculo. Pero no me refiero al fútbol como juego y deporte, sino al uso social que se ha hecho de él, como un deporte espectáculo, especulativo, masivo y comercial, transmitido a través de los medios de comunicación masivos, todos los días en todos los momentos del día para promocionar las marcas globales patrocinadoras.

Deseo señalar algunos puntos que me parecen interesantes y que pueden dar una idea de qué es lo que deseo plantear relacionando la dominación simbólica y el colonialismo interno con el fútbol como deporte espectáculo para el caso colombiano:

  • El torneo de fútbol colombiano que por tradición se jugaba los días miércoles y domingos en épocas anteriores, hoy se encuentra distribuido en toda la semana. Todos los días hay partidos del rentado nacional tanto del torneo de la A como del torneo de la B (y no sé cuántos torneos más) que ahora cobran todos destacada importancia.
  • A esto se suman otros torneos de divisiones menores o de talla internacional, latinoamericano y fútbol europeo. El mundial del fútbol, copa libertadores de América, Eurocopa, el mundial de la sub20, entre otros torneos internacionales.
  • Muchas veces, algunos equipos logran participar en varios torneos al mismo momento, llevando a una explotación incesante (física) de sus jugadores.
  • Las personas ahora se hacen hinchas de equipos europeos, (de modo muy particular, españoles), consumiendo no solo los partidos trasmitidos sino también los productos como camisetas, afiches, noticias y todo tipo de símbolos que los identifica con el equipo europeo. Más conocen de la vida de cada jugador que de los problemas del país. Dejando atrás el fervor que despertaban los equipos locales.
  • Esto ha llevado a un detrimento del modo como se aprecia, se percibe y se valora el fútbol colombiano que para las personas no logra compararse con el juego europeo, que dicen, “es mejor” y de “mayor calidad”.
  • El que un jugador colombiano se enfile en un equipo extranjero europeo no solo se convierte en una hazaña deportiva sino en un éxito de nación. Por ejemplo, durante los días previos al Mundial de Fútbol 2014 en Brasil, se difunde como noticia de interés nacional la visita que hace el Presidente de la República de Colombia al lesionado Falcao. Más recientemente, la lesión de J. Rodriguez, figura del Real Madrid, se convierte en preocupación nacional y así lo hacen ver los medios.
  • Un juego de la selección Colombia con Brasil en el Mundial del fútbol llevó a decretar día cívico en Colombia y normas especiales para el control de alcohol de parte de las autoridades. Cosa que no sucede en otro contexto o en otras situaciones.
  • Solo basta ver el tratamiento que los medios y los productores de la publicidad, incluso el gobierno nacional y organismos internacionales, han hecho de algunos jugadores, nombrados como embajadores simbólicos. Por ejemplo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito nombró a Falcao como el embajador de la Buena Voluntad. Llama la atención el caso de Nicolette Van Dam que siendo embajadora de la Buena Voluntad renuncio tras la polémica y la presión generada al realizar un montaje fotográfico en Internet de dos jugadores colombianos aspirando cocaína. los titulares marcan: repudio nacional contra la modelo y llamados de atención de la embajada colombiana a la ONU.
  • El mismo día que operaban a J. Rodríguez de su pie, en un pueblo colombiano se habían asesinado a cinco niños de disparos en la cabeza. Creó conmoción y titularidad la noticia del pie de Rodríguez como preocupación Nacional (siendo la noticia más leída en todos los diarios del país) y poca atención se le prestó en su momento a la masacre de los niños en Caquetá. La noticia del asesinato de los niños tomó importancia mucho después cuando se presiona resultados de investigación de la policía por parte de la comunidad como del mismo Presidente.
  • El discurso de los medios con respecto a la lesión de J. Rodríguez no va encaminado a establecer que el jugador se recupere porque es su salud, sino que se recupere para que vuelva a producir el espectáculo que el pueblo aclama prontamente. Una mercantilización y cosificación del cuerpo y de la salud de los jugadores.
  • Los valores extraordinarios de los jugadores, sus transacciones al modo de una esclavitud donde las personas poseen un valor comercial de transacción por sus competencias que, en este caso, son deportivas. No importa el valor del ser humano, importa qué tan bueno es para desempeñarse como jugador del fútbol. La valoración de las nóminas de los equipos de fútbol, entre más alta, más posibilidad de éxito. En esa valoración que se hace, un jugador que se lesiona y que disminuye su nivel, pierde por consiguiente su valor simbólico como su valor comercial.
  • La explotación comercial del nombre de cada jugador ya no como aquello que le da un reconocimiento ciudadano y de pertenencia a una nación sino como una marca comercial global. Del mismo modo sucede con su figura, su cuerpo y su rostro. Un despojo de su ser y de su identidad como ser humano para convertirse en objeto de transacción comercial y de vitrina de mercado.

Que no se entienda esto como la búsqueda o el señalamiento de los deportistas como culpables. Lo que deseo expresar es el modo como los agentes del capital y del poder, hacen uso del fútbol y de los futbolistas para impulsar procesos de dominación física y simbólica sobre la sociedad, de la que participan agentes (privados y del Estado) con intereses particulares, regularmente relacionados con el incremento de sus excedentes de capital y de poder simbólico.

Todo es posible porque existe una masa de públicos espectadores que consumen lo que estos agentes construyen, establecen e imponen como única verdad y como el camino correcto de vida y de felicidad. Desafortunadamente como sociedad caemos en la trampa y terminamos reproduciendo lo que más rechazamos y negamos.

Por: Hernando Uribe Castro – Magíster en Sociología – Estudiante del doctorado en Ciencias Ambientales, Universidad del Valle

Cuando una selección no te representa – Por: QuéSéYo77 #FútbolNegocio #SelecciónColombia

[Carlos Díaz Rigby, director de operaciones de Coca-Cola en Colombia; Luis Bedoya, Presidente de la Federación Colombiana de Fútbol; Fabricio Ponce, Presidente de Coca-Cola Femsa Colombia – Foto: Dinero.com]

Durante el último Mundial de Fútbol de la FIFA recibí constantemente preguntas que insistían en el por qué yo no hinchaba a la selección colombiana de fútbol, de por qué si me gustaba tanto el fútbol no iba y me sentaba con una cerveza a ver a la “tri”… y es que con todo lo que ha pasado, pasa y seguirá pasando, confirmaré porque mi sentimiento hacia la selección nacional se resume en asco.

¿Cómo diablos, desde mis convicciones, seguir una selección nacional bañada en sangre de miles de trabajadores gracias a sus patrocinadores? ¿Cómo diablos, desde mis convicciones, apoyar una selección que se pinta de patriota y lo único que hace es venderse a los inversionistas extranjeros?

Y es que no, no pasa ni pasará, esa selección nacional no me representa, ni me representará, mucho menos ahora que la familia  crece y todo queda con una pareja “dinámica”… Pacific Rubiales y Coca Cola… Aun así hay quienes osan a preguntarme porque no me visto con la amarilla, y es que veamos algunas cositas:

PACIFIC RUBIALES:

COCA COLA:

SELECCION

Solo por nombrar algunas cosas de lo que hacen ese par de bellezas en Colombia, porque si vamos al detalle de lo que hacen alrededor de mundo, tardaríamos más, pero es una tarea que hay que hacer para quienes no conozcan los lindos actos de este par.

Solo dejaré una pregunta suelta para aquellos que se reconocen de izquierda, progresistas, rebeldes o como quieran llamarse… ¿Aun así insistirán y continuarán vistiendo esa camiseta manchada de sangre trabajadora?

A la mierda la Federación de Fútbol Profesional Colombiano, a la mierda la Dimayor, que entre ambos cada vez pudren más lo poco que quedaba del balompié nacional, a la mierda los patrocinadores de la selección Colombia, a la mierda quienes la siguen, a la mierda quien me siga preguntando por qué no deliro o mejor, faranduleo, con la selección nacional.

¡Odio Eterno al Fútbol Moderno!

¡La Burguesía al Gulag!

PD. ¿Será que si ganan dinerito los de Coca Cola patrocinando a la Selección Femenina de Mayores, Femenina Sub- 20 y Sub- 17, Femenina de Futsal, Mayores y Sub- 20, Masculina de Mayores, Masculina Sub- 20, Sub- 17 y Sub- 15, Masculina de Futsal Mayores y Sub- 20, masculina de Fútbol Playa?

Por: QuéSéYo77

La mentira deportiva y la discursiva del Gol de visitante – Por: @polloswidzinski

De vez en cuando, los directivos nacionales e internacionales, creen que el fútbol cumplió un ciclo y deben volverlo más atractivo. En el dinamismo, velocidad y anotaciones ven la belleza, aunque otros pensemos que el fútbol es simple, cerebral e imperfecto y por eso es hermoso.

Algunos ejemplos que marcan que el futuro del deporte apunta a la aceleración y no a la calidad del juego, se dieron en la década del 90’. En 1992, la preocupación pasaba porque los arqueros demoraban mucho el juego. Una norma internacional especificó que ningún portero pudiese jugar la pelota con sus manos cuando un compañero se la hubiese pasado con los pies. En la Copa América de 1997 se implementó, también para los que se ponen los guantes, la regla de que una vez dominada la pelota, tenían 6 segundos para soltarla de sus manos.

Inglaterra en 1981, pensó que muchos equipos tenían tácticas defensivas, generalmente los que no tenían recursos económicos para adquirir grandes jugadores y ser ofensivos, y debía ser mayor la diferencia en el puntaje entre la victoria y en no ser derrotado. La puntuación se modificó y se les otorgó un punto más a los vencedores. El ganador pasó a llevarse 3 puntos y los que empataban, un punto por lado. La FIFA lo aplicó en la fase final del mundial de 1994 en Estados Unidos y Argentina en la temporada 1995/1996. ¿Cuánto faltará para que, cómo en el rugby, le otorguen un punto extra al que logre más de 4 anotaciones? Quizás en el próximo ciclo. Las estadísticas indican que ni los empates disminuyeron, ni los goles aumentaron.futbolero

El fútbol no es un deporte donde sólo se festejan las anotaciones, como lo son los deportes más convocantes de Estados Unidos. En el Baseball, el Basketball o el Fútbol Americano, los espectadores se pierden gran parte de los encuentros comprando comida, y aun así festejan en varias oportunidades las anotaciones de sus “teams” favoritos, aunque la victoria esté muy lejos. La cultura norteamericana todavía no llegó a comprender la pasión futbolera. Sin embargo, el juego capitalista lo entienden muy bien. Comprendieron rápidamente lo que genera la pasión del fútbol en otros países. A través de las corporaciones mediáticas, desde hace ya un tiempo, presionan para que las reglas se vuelvan más acorde a lo que indica el mercado.

Con la idea de que los partidos no se extiendan demasiado fuera del tiempo regular, pensando en el poder legislativo del fútbol, las cadenas televisivas, y buscando nuevamente en forma errónea que los equipos salgan a hacer goles aunque eso vaya en desmedro de su estrategia, el fútbol implementó una nueva regla.

La absurda norma plantea que el gol marcado de visitante debe tener otro valor. En economía lo llamarían valor agregado. Porque hacer un gol en un estadio ajeno, parece ser que requiere más trabajo que hacerlo en el propio campo de juego.

Se aplica en eliminatorias de ida y vuelta. El objetivo buscado: que los visitantes intenten con entusiasmo hacer goles. El resultado encontrado: los locales intentan con empeño que no les conviertan. Argentina tiene antecedentes de haberlo practicado en la final del Torneo Nacional de 1977, donde Independiente termino beneficiado por esta regla y saliendo campeón. La Conmebol lo aplicó recién en el 2005 en la Copa Libertadores. En algunos países incluye el tiempo suplementario después de los 90 minutos y en otros no. Lo cierto es que solo sirvió para dificultar la comprensión de los marcadores finales.

Abundantes periodistas deportivos, se encargan de que esta dificultad sea aun mayor, repitiendo la frase “El gol de visitante vale doble”. Debieran decir que: En el caso de que los marcadores permanezcan igualados, sumados los dos partidos, entonces ganara aquel que haya convertido más goles de visitante. Pero como esta explicación parece muy larga, algún cráneo prodigioso inventó la frase que se replicó de modo exponencial. Para que quede más claro. Si el gol de visitante valiera doble, ocurrirían cosas como que un equipo que empata 0 a 0 de local y pierde 3 a 2 de visitante sería el ganador de la ronda.

Como conclusión abierta, la modificación de las reglas no debe atentar contra la esencia del deporte. El fútbol, es uno de los deportes más inclusivos por su sencillez. Se practica en cualquier espacio físico y casi sin elementos, solo es necesario una pelota. La implementación de la tecnología, el debate más próximo en la actividad, debiera pensarse en función del juego y no de las pantallas. Más allá de la poca injerencia que podemos tener en la toma de decisiones de los reglamentos, es importante que seamos conscientes para comprender los porqués del deporte.

Por: @polloswidzinski 

Corren tiempos de esperanza para el Valencia Club de Fútbol (Sociedad Anónima). Lo demuestran las “colas” para la renovación de los abonos y la mejora en los resultados deportivos. El archimillonario de Singapur, Peter Lim, se ha hecho con la propiedad del Valencia C.F. tras un acuerdo con Bankia (principal acreedor del club). Las buenas expectativas, por lo demás, se completan con la cesión (procedente del Manchester City) del internacional Álvaro Negredo. Ahora las “ilusiones” del socio se concentran en la finalización de las obras del nuevo estadio de “Mestalla”, ejemplo del maridaje entre el equipo deportivo y el consistorio capitaneado por Rita Barberá. También, de la turbia mezcolanza entre fútbol, “pelotazos” urbanísticos y política.

A finales de 2005 el Ayuntamiento y el Valencia C.F. firmaron un convenio que, teóricamente, suponía el punto de partida para la construcción del nuevo estadio. El consistorio cedía 90.000 metros cuadrados de suelo municipal (calificado como “equipamiento deportivo”) para edificar el nuevo Mestalla (el proyecto incluía los usos hoteleros y una gran galería comercial). A cambio, la sociedad anónima deportiva debía abonar a la ciudad 20 millones de euros, cuatro solares, un polideportivo (en el barrio de Benicalap) y la rehabilitación de un conjunto de alquerías (patrimonio rural). Las obras del estadio empezaron en 2007 y se paralizaron en 2009, por factores como el pinchazo de la “burbuja” inmobiliaria y el endeudamiento de la entidad deportiva.

En la permuta sale muy perjudicada la ciudad (las valoraciones del suelo son muy favorables al club de Mestalla), sostiene el portavoz del grupo de EUPV-IU en el Ayuntamiento de Valencia, Amadeu Sanchis. Además, el Valencia C.F. todavía no ha entregado a la ciudad, ocho años después, ninguna de las compensaciones a las que le obligaba el convenio (ni el dinero, ni los solares, ni el polideportivo, ni la rehabilitación de alquerías). El Valencia es algo así como un “poder fáctico” en la capital. Amadeu Sanchis destaca que desde siempre, “la política del PP ha consistido en manipular las emociones futbolísticas a costa de los intereses generales; el ayuntamiento no sólo dice que sí a todo lo que le plantea el Valencia C.F, sino que ha sido estafado por las directivas y presidentes del club”.

Recuerda Sanchis que una sentencia del Tribunal Supremo de 2006 declaraba ilegal la ampliación con tres graderías del actual estadio de Mestalla (donde juega los partidos el Valencia C.F. hasta la construcción del nuevo campo). El edil asegura, por último, que las denuncias le han supuesto insultos y amenazas por las redes sociales de seguidores valencianistas (incluidos miembros de la peña ultraderechista Yomus).

El nuevo campo de Mestalla es producto de la “burbuja” inmobiliaria que reventó en 2008, la especulación y la era del “pelotazo”. Se sitúa en una zona de expansión, al noroeste de Valencia, donde se emplazan grandes centros comerciales (Hipercor o Media Markt) y el Palacio de Congresos. La gran mole en construcción, que tendrá capacidad para 61.000 espectadores, se asienta en una barriada, Benicalap, de grandes contrastes. Cerca de las obras del nuevo campo se halla el barrio obrero de Benicalap (antiguamente zona de huerta y alquerías), de unos 40.000 habitantes y tasas de paro que superan el 35%. La crisis ha castigado a esta barriada popular: 50 familias van a comer a Casa de la Caridad, mientras la Asociación de Vecinos reparte ropa y bolsas de alimentos a 160 familias al mes. Hay, asimismo, un palmario contraste entre el Benicalap obrero y el “Nuevo Benicalap”. Éste es fruto del “boom” de la construcción: una zona de “clase media” basada en fincas cerradas, con viviendas de renta libre, diseños de calidad y sin pequeño comercio.

La Asociación de Vecinos Benicalap-Entrecaminos, implicada en las luchas sociales desde 1972, se opuso desde el primer día al nuevo Mestalla, según recuerda su presidente, Pep Bellver. Siempre han ido de la mano de otra asociación de vecinos, la de Ciutat Fallera. Añade Bellver que en Europa “los estadios se construyen fuera de las ciudades, como en Múnich; aquí se levanta dentro de la capital y además se le regala el suelo a una sociedad anónima deportiva”. ¿Qué problemas ocasionará el nuevo campo de fútbol a los vecinos de Benicalap? “Atascos de tráfico, aglomeraciones, suciedad y aparcamientos indebidos”, sintetiza Bellver. La asociación vecinal de Benicalap y la asociación de vecinos de Ciutat Fallera han presentado alegaciones al proyecto, realizado un estudio sobre su impacto, organizado manifestaciones y participado en reuniones con el Valencia Club de Fútbol.

Pero llevan ocho años sin respuesta. Y, sobre todo, soportando el incumplimiento de su principal reivindicación: que se construya el polideportivo que figura en el convenio entre el consistorio y el Valencia C.F. “El Valencia no tiene intención de construirlo; en la zona anexa al estadio donde debería implantarse, pretenden levantar zonas comerciales y hoteles”, sostiene Bellver. “El Valencia nos ofreció construir el polideportivo en zona escolar, pero por supuesto nos negamos”.

La operación urbanística del nuevo Mestalla es compleja, enrevesada en extremo, y cruzada de múltiples intereses. El vicepresidente de la asociación de vecinos, Juan Antonio Caballero, arroja alguna luz: “la construcción del nuevo campo se pretendía financiar con la venta de los terrenos del actual Mestalla, en la Avenida de Aragón, donde estaba prevista la construcción de hoteles y viviendas de lujo; pero se encontraron con el crack de la burbuja inmobiliaria; a ello se agrega la recalificación y venta de los terrenos de la ciudad deportiva del Valencia, en Paterna; con la construcción del nuevo estadio, además, el club deportivo quería saldar sus deudas”. Califica todo el proceso de “escándalo urbanístico”. Y se mantiene firme: “no renunciamos al polideportivo”.

Las asociaciones de vecinos de Benicalap y Ciutat Fallera han luchado juntas por superar las carencias en equipamientos e infraestructuras. Denuncian el olvido que sufren por parte del Ayuntamiento, que prioriza el centro de la ciudad y las zonas turísticas. Señalan, por ejemplo, cómo ha aumentado la suciedad con la crisis. Aseguran, en el caso de Benicalap, que todo el barrio está escolarizado, pero muchos alumnos tienen que marcharse a colegios fuera de la barriada. Con dos colegios públicos (de infantil y primaria), y un instituto, critican que es “muy poco para un barrio de 40.000 habitantes”. En el capítulo sanitario, reclaman para toda la zona norte de Valencia un centro de especialidades y urgencias; o que el Ayuntamiento dé prioridad en Benicalap al transporte público (autobuses y tranvías). Similares reivindicaciones plantean los vecinos de Ciutat Fallera.

En marzo de 2014 llegó la discordia y reventó la polémica en esta barriada periférica. El motivo, la construcción de un “Multicentro de Asistencia Social” en pleno barrio, junto a “Nou Benicalap”. El edificio, actualmente en obras, se levanta sobre suelo municipal, cedido a Casa de la Caridad durante 75 años. Así lo acordaron todos los grupos políticos del consistorio valenciano. En un futuro, el “Multicentro” de Casa de la Caridad contará con espacio para convalecientes de enfermedades con pocos recursos, un comedor social de 60 plazas, aulas de reinserción laboral, un albergue para familias con escasez de recursos económicos y una guardería. La asociación de vecinos no es entusiasta del proyecto (opinan que esta labor la debería realizar el estado), pero lo asume en una época de crisis, paro y exclusión.

Sin embargo, ha surgido una desconocida plataforma vecinal al calor de rumores interesados, como que en el “Multicentro” se repartiría metadona. Gente común, población mayor y pequeños comerciantes se han sumado, asustados, a una plataforma detrás de la cual, se sospecha, se esconden las agencias inmobiliarias y algunos vecinos de “Nou Benicalap”. Fuentes consultadas han asegurado que estos sectores “no quieren pobres cerca de la parte nueva del barrio, para que no se devalúe el valor de las viviendas”. Señalan, asimismo, “los estilos de extrema derecha utilizados en unas manifestaciones que, invariablemente, pasan por la asociación de vecinos, donde se profieren insultos y amenazas”. ¿Por qué arremeten contra una asociación de vecinos, de las primeras de Valencia, que luchó por el instituto público, los dos centros de salud, el parque municipal, la biblioteca, la “escoleta” infantil, la luz y el alcantarillado en el barrio? He ahí el arcano.

Otro miembro de la Asociación vecinal, Antonio Marín, critica el “abandono total y la inacción absoluta” del ayuntamiento a la hora de conservar el fecundo patrimonio rural de Benicalap, de los más importantes de la ciudad. Destacan las alquerías del Moro y de la Torre; también el “Casino del Americano”, una de las primeras construcciones de la burguesía valenciana a principios del XIX; o la fábrica Ceramo (con una importante fachada neomudéjar). A ello se agrega el patrimonio de huerta, que los vecinos han tratado de proteger de la especulación urbanística. Pero requieren las inversiones y el apoyo municipal. Con el que sí cuenta el Valencia Club de Fútbol.

La dictadura del merchandising – Por: @BorjaBarba

180713_CAMISETANEYMARJR11_VIC_7146.v1385395752 el 4 de septiembre de 2014

 

Dicen por ahí las malas lenguas que contrataciones como la de James Rodríguez por parte del Real Madrid no tienen un fundamento estrictamente deportivo. En su afán por ‘conquistar el planeta’, el plan de expansión mundial desarrollado por Florentino Pérez sigue la táctica del acercamiento y de la convicción a los extraños, nunca de la imposición invasiva. Por eso, ataca a los incrédulos y a los habitantes de las tierras por colonizar por la vía sentimental. La estrategia de globalización de la marca Real Madrid no lucha contra los incrédulos, les da motivos para que se conviertan y empiecen a creer. Algo inteligente y relativamente sencillo de gobernar cuando tu talonario nunca se termina, claro. Vender miles de camisetas de James, como en su momento pudo haber sido vender las de David Beckham o de Ricardo Kaká puede hacer, a ojos del máximo mandatario madridista, generosamente fructífera la operación de adquisición del pase del centrocampista colombiano. Ningún hincha colombiano sin su camiseta de James.

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La trascendencia del merchandising futbolístico se ha disparado en las dos últimas décadas. Piense el aficionado más joven, aquel que ha conocido prácticamente durante toda su vida lascamisetas con el nombre del futbolista en cuestión impreso en el dorso, que comprar una camiseta de todo un Real Madrid allá a finales de la década de los ochenta era una absoluta odisea. El actual concepto de megastore se ceñía a una caseta prefabricada ubicada en la explanada que existía en lo que actualmente es el centro comercial de la calle Padre Damián. Cuatro camisetas, dos banderines y algún llavero suelto era todo el inventario a disposición del aficionado, que marchaba de allí no con lo que quería, sino con lo que podía encontrar. No es necesario explicar cuál era la situación en el resto de equipos de Primera división. Si complicado resultaba significarse como madridista, hacerlo como zaragocista, espanyolista (de aquella ‘españolista’) o malaguistaera una pretensión imposible.

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Pero de pronto, ocurrió que el fútbol se modernizó de golpe. A mediados de la década de los noventa se instauró en nuestra liga la oficialidad de las camisetas con dorsal fijo y nombre del futbolista en el dorso, a imagen y semejanza de lo que ya se venía haciendo en la recién nacida Premier League desde unos pocos años antes. Los clubes empezaron a comprobar que en el aún virgen merchandising futbolístico había un filón por explotar. Enseguida llegaron los contratos estratosféricos con las marcas deportivas y las nuevas modalidades de venta mundial a través de Internet. Primero los grandes clubes y poco a poco el resto, todos entendieron la posibilidad de sacar tajada del recién descubierto pastel. Camisetas y más camisetas. Dos, tres y hasta cuatro por temporada, como en los buenos tiempos pre-crisis. Un diseño nuevo por cada campaña. Un pequeño detalle en el cuello o en una manga y lista para caer en las manos de los abnegados hinchas, incapaces de resistirse al caramelito. Y tanto partido se quiso sacar de la recién descubierta veta, que la tontería acabó disparándose. A día de hoy, pagar setenta euros en la tienda del club por una camiseta que en apenas medio año se habrá quedado obsoleta y cuyo coste de fabricación es diez veces inferior a su precio de venta es peccata minuta. Algunos hace tiempo que nos negamos en rotundo a ser cómplices de semejante abuso practicado, mano a mano, por los clubes y las marcas deportivas. No es ya por una cuestión de mera economía, es por pura dignidad. De los ochenta y cinco euros por camiseta en las tiendas oficiales de Real Madrid,FC Barcelona y Athletic Club (en caso de llevar serigrafía se disparan por encima de los ¡cien euros!) a los cincuenta de la del Villarreal CF, la más barata de Primera división. Entre el diez y el trece por ciento del salario mínimo interprofesional en España por una camiseta de fútbol. De locos. Otra burbuja más pendiente de reventar.

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Afortunadamente, para todos aquellos coleccionistas que decidimos dar la espalda al sistema y que aún así somos partidarios del producto cien por cien oficial, existen opciones como Classic Shirts. Como ellos mismos dicen ¿por qué llevar la última camiseta, la que lleva todo el mundo, y no distinguirse con aquella inolvidable elástica que hizo a tu equipo campeón allá por el año 95?

Fuente: www.diariosdefutbol.com

Los hinchas del PSV no quieren que “Wi-Fi” en el estadio

“Fuck Wi-Fi, support the team” (“A la mierda Wi-FI, alienten al equipo”) con estandartes con el logo de la señal de Wi-Fi tachados. ¿El motivo? Creen que la posibilidad de acceder a internet de alta velocidad genera que muchas personas dejen de alentar al equipo por prestarle atención a sus teléfonos.

Pero ese no fue el único reclamo en la tribuna del conjunto holandés. Los hinchas también protestaron por las medidas que apuntan a que todo el público del estadio observe el partido sentado (hay personas ubicadas alrededor de las tribunas dedicadas únicamente a evitar que haya gente de pie).”Podés sentarte en tu casa”, rezaba uno de los carteles que se vio en la cancha.

Fuente: Goal