FÚTBOL PROFESIONAL Y PROCESOS DE PAZ EN COLOMBIA

La Copa de la Paz no surgió como iniciativa del FPC para aportar a la reconciliación de la sociedad colombiana, ésta se dio por la necesidad de la DIMAYOR de conciliar con el Gobierno Nacional para evitar diferentes investigaciones por parte de los órganos de control.

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Barras colombianas, ¿todo un show? – Por: #QuéSéYo #FPC #Barras

Caricatura intervenida por #QuéSéYo

Y como si se tratara del lanzamiento de una gran novela o un seriado, de esos que últimamente los canales privados sacan al aire, despampanantes, hoy por hoy, ‘pisando fuerte’, llega a las pantallas de la televisión colombiana El Color de la Pasión, y es que válgame que saben usar los términos, quizás porque la idea en su base fue propuesta desde años atrás por un ex barra y ahora funcionario público de chochentamil instituciones del Estado, que de la mano del Ministerio de Cultura y de RCN, ese canal de televisión que tanto se preocupa por el país, han logrado hacer realidad.

Según La Fiscalia, un programa de entretenimiento de esa misma cadena de televisión, El color de la Pasión será un “… nuevo concurso que buscará fomentar la paz y la sana competencia entre las barras bravas de los 8 equipos de fútbol más importantes en el país”… y es que la gente es torpe cuando no sabe de lo que habla, porque tan es así que insisten en usar el término “brava”, cuando ya varios académicos del sur de este continente y de Colombia mismo, han argumentado que el término correcto es barras de fútbol, o barras futboleras, pero bueno qué le vamos a pedir a un equipo de trabajo que solo piensa en alcanzar buen rating.

Me pone a pensar cómo serán esos términos de competencia a los que se refieren, porque sé de algunos conocidos que tendrán dinámicas como cuánto conocen sobre su equipo y demás, pero… ¿En qué desembocará todo esto?

Al momento se vienen ideas a la cabeza como que ahora  aparte de mercantilizar el fútbol mismo, centrándolo en las instituciones deportivas, directivos, jugadores, patrocinadores, apartando un tanto a los hinchas como fuente de lucro por parte de directivos y propietarios, ahora empezaremos a hablar de la mercantilización de las barras mismas, no de las hinchadas, de las ba rras.

Sé que muchas dirigencias de barras pensarán que lo ganado será para proyectos productivos de las mismas, pero… ¿y si será?, otros lo verán como ese maldito valor vigente del neoliberalismo, del capitalismo, de competir, competir y obtener una plusvalía… o sea, es que quedo como en shock ahora que esto es una realidad, si antes habían barras de fútbol dadas a la farándula, ¿Cómo será ahora con toda esta cobertura? ¿Se cambiará el imaginario del barra ‘brava’? ¿Se hablará de temas sociales en el concurso? ¿Se limitarán a la competencia? Yo no sé, por ahora esperemos a ver cómo se alterna un #Diómedizate con un #Barrabravízate gracias a El Color de la Pasión.

Amanecerá y veremos…

Por: QuéSéYo77

PD. Eso de saber que uno de sus presentadores será este personajillo de Mario, el de Doctor Krápula, el mismo que luego de hablar de no acabar con el medio ambiente en sus canciones y terminó sacando una revistica coleccionable con El Tiempo y Pacific Rubiales, el sangriento patrocinador de la Selección Colombia, da como mala espina.

Lo insólito del #FútbolNegocio: el caso del #FRBS –

Por: Hinchas Críticos y Libertarios

Para nadie es un secreto que durante los último 30 años, el fútbol profesional colombiano ha logrado instalarse en las dinámicas hegemónicas del orden económico mundial, lo que en definitiva lo ha convertido en un apéndice mas del modelo mercantilista de la realidad. Desde este enfoque que ha tomado el fútbol asociado (gerenciado), es que se propone el término de “Fútbol Negocio” como un ámbito conceptual que busca hacer visible la continua pérdida de valores y referentes históricos asociados a este deporte (la pasión, la solidaridad, el cooperativismo, el arte…) y que termina por reducirlo al engranaje del ideal neoliberal, culpable principal de las condiciones indignas en que vive el pueblo trabajador.

Respecto a esto, los grandes monopolios empresariales a nivel mundial han sabido aprovechar la oportunidad que les brinda “el deporte mas lindo del mundo” para instalar sus estrategias comerciales a través de patrocinio, créditos, compra y privatización de clubes. Anteriormente en otra publicación de este blog habíamos expuesto los alcances de estos asuntos y a su vez, se hablaba de algunas prácticas de resistencia gestadas desde diversas hinchadas populares. Sin embargo esta resistencia al fútbol moderno aún es tímida.

El el caso de Colombia, existe un inmenso monopolio empresarial que tiene tiene en su poder la liga de fútbol (a través del patrocinio de Postobon), parte de los derechos de televisión (a través de un canal privado como RCN) y la ficha de uno de los equipos mas tradicionales (Atl. Nacional), lo que ha llevado a numerosas críticas en torno al componente ético/competitivo que esto puede acarrear; según los argumentos se estaría favoreciendo al equipo que hace parte de este emporio comercial. A partir de las posibilidades de información que brindan las redes sociales se ha intentado llevar a cabo una crítica coherente sobre este asunto con la finalidad de que trascienda.

El caso insólito y vergonzoso lo demuestra la que se puede considerar la hinchada popular del Junior de Barranquilla, El llamado Frente Rojiblanco Sur, lo cual es fiel muestra de la poca apropiación de una conciencia crítica en el ámbito de barras organizadas en Colombia. En su afán por mostrar su inconformismo con el sistema que caracteriza a la liga de fútbol, han promovido dejar el consumo de los productos de la marca Postobón (según dicen, como un acto de protesta y de acción práctica contra el monopolio) y pasar a consumir los productos de la empresa que le compite comercialmente: nada mas y nada menos que la multinacional Coca Cola.

No es necesario entrar a plantear las estrategias monstruosas que ha empleado esta multinacional a lo largo de su historia, para caer en cuenta de lo insólito y contra-producente de este caso. Es imposible generar un verdadero cambio a partir de prácticas tan vacías de argumentación crítica y conciencia social que lo único que hacen es darle mayor protagonismo a eso que llamamos Fútbol Negocio.