FÚTBOL: ESPACIO DE RESPETO

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El Colectivo Popular Verdolaga, hinchas de Atlético Nacional, envía desde Medellín el siguiente texto con las reflexiones que surgen después de ver las diferentes reacciones derivadas de lo ocurrido con el equipo Chapecoense.

Cuando el mundo del fútbol de verdad quiere ser solidario, cuando de verdad se utiliza como una ayuda para un cambio social es mucho lo positivo que puede generar; en el marco de éste desastre, el mundo del fútbol se ha hecho sentir y ha honrado y dignificado la vida de todas y todos los que han perdido la vida.

A mis amigas y amigos amantes del fútbol, a quienes lo viven tan apasionadamente y aún ven al otro hincha como rival hoy les pregunto ¿vale tanto la vida de un jugador, pero vale tan poco la vida de un hincha? ¿por qué todas y todos nos solidarizamos con la tragedia aérea pero a la hora de convivir en paz en nuestros estadios no pensamos en eso?

Ojalá que en medio de este trágico accidente sean muchas las reflexiones de quienes vivimos el fútbol. La vida del rival se respeta, la del jugador, la del hincha, la de cualquier persona …

En memoria de ustedes seguiremos día a día dignificando la vida humana, seguiremos reivindicando el fútbol como un deporte Popular y seguiremos promoviendo el respeto y la convivencia para que todos disfrutemos este hermoso deporte y sean más las alegrías que las tristezas. Nuestro rival NO es el equipo contrario, nuestro rival NO es el hincha del otro equipo; que este lamentable hecho pueda ser motivo de reflexión para todo el pueblo Latinoamericano, porque todos somos hermanos y así como hoy todos nos unimos con el Club Chapecoense, también podemos convivir en paz en nuestros estadios y en nuestros territorios.

Colectivo Popular Verdolaga

RECORDANDO A CHAMIZO Y QUEMADO

Chamizo y Quemado 19 mayo 2002

En el Día de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado en Colombia, recordamos a Juan Manuel Bermúdez Nieto, Chamizo, y a Alex Julián Gómez Martínez, Quemado, jóvenes integrantes de la Barra Disturbio Rojo Bogotá, seguidora del América de Cali, quienes fueron asesinados por Paramilitares en carreteras de Antioquia, el 19 de mayo de 2002, cuando regresaban de un partido Nacional-América en el estadio Atanasio Girardot de Medellín.

“De pronto, las balas cesaron y aquellos veinte o treinta tiros que se lanzaron esa noche ya habían cumplido con lo suyo, ya no había a nadie más a quién ajusticiar (dijeron los asesinos) y al mando de una voz gruesa e inolvidable para estos jóvenes el líder de los paracos que esa noche estaban allí gritaron: “váyanse de aquí ya, o si no la lista se sigue alargando y los vamos es pero matando a todos”. Fragmento del libro «Diarios de un barrista. Chamizo y Quemado» escrito por Fabián Albarracín Morales.

Descargar el libro: Diarios de un barrista. Chamizo y Quemado

FÚTBOL PROFESIONAL Y PROCESOS DE PAZ EN COLOMBIA

La relación entre Fútbol Profesional Colombiano (FPC) y Proceso de Paz, no se ha dado únicamente con la actual Mesa de Diálogos de La Habana entre las FARC-EP y el Gobierno de Colombia, con la propuesta del Picadito por la Paz, juego entre futbolistas referentes del FPC y otros del ámbito internacional invitados por las FARC, que buscaba aportar a la reconciliación de la sociedad colombiana, que no se ha realizado, la cual degeneró en el Partido por la Paz, evento realizado por una empresa privada con fines de lucro, en el marco de la Feria de Manizales de 2014, donde sólo participaron futbolistas colombianos como Carlos Pibe Valderrama y Faustino Asprilla; esa propuesta fue la última, pero no la primera, ya que en 1983 se realizó otra, La Copa de la Paz.

Partido de la Paz

Imagen publicitaria del Partido por la Paz.

 

Primeros Diálogos de Paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP

Con la llegada de Belisario Betancur a la presidencia en 1982, comenzaron a transitar, el Gobierno de Colombia y las FARC-EP por el camino de los Diálogos por la Paz. El gobierno de Belisario Betancur reconoció que la insurgencia era un actor político y que era necesario dialogar con ella. Y esto se dio porque en esa época otros países en América Latina, también habían iniciado diálogos con las guerrillas, éstos fueron motivados principalmente por países europeos que cambiaron su política respecto a la solución de los conflictos armados, y deseaban que sobre todo en Centro América, para beneficio de sus intereses, se realizaran procesos de apertura democrática.

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Elecciones en Alemania. Imagen tomada del periódico El Espectador, Bogotá, 6 de marzo de 1983.

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Caricatura sobre la tarea realizada por el Papa Juan Pablo II durante su viaje a Centro América en 1983. Imagen tomada del periódico El Espectador, Bogotá, 7 de marzo de 1983.

Ese contexto en la política internacional motivó que en el país, los partidos políticos, las fuerzas militares y algunos movimientos sociales empezaran a consolidar el discurso en favor de la solución política al conflicto armado, social y político.

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Desde Bogotá el Directorio Nacional del Partido Conservador anunciaba un amplio programa por la Paz. Imagen tomada del periódico El País, Cali, 8 de marzo de 1983.

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El General Fernando Landazábal Reyes, Ministro de Defensa de la época, también se sumaba a la búsqueda de la Paz. Imagen tomada del periódico El País, Cali, 6 de marzo de 1983.

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Diferentes organizaciones sociales organizaron La Marcha de la Paz, en el marco del Día de la Paz, realizado el 5 de febrero de 1983 en Cali. Imagen tomada del periódico El Pueblo, Cali, 3 de febrero de 1983.

 

El FPC en medio de los Diálogos de Paz

En 1983 el narcotráfico estaba en auge en el país y sus capos se habían convertido en Los Mecenas del FPC. Gracias a los dineros provenientes del narcotráfico, todos los equipos del FPC podían contratar a los principales futbolistas de Colombia y Suramérica, lo que algunos denominaron La Danza de los Millones, eso hizo que varios dirigentes políticos voltearan a mirar hacia el fútbol-negocio y exigieran control tributario en sus transacciones, pues denunciaban lavado de dólares y fuga de capital hacia el extranjero, asimismo, aprovecharon para proponer la aplicación del Código Sustantivo del Trabajo en el FPC.

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Jaime Castro Castro, por entonces  Senador, exigía control tributario en el FPC. Imagen tomada del periódico El Pueblo, Cali, 2 de febrero de 1983.

Esta situación hizo que los dirigentes del FPC se movieran hábilmente y utilizaran el deseo de Paz del pueblo colombiano, tema prioritario en la agenda de la política pública de ese momento, para proponer la realización en el torneo del FPC de La Copa de la Paz.

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La Copa de la Paz fue la primera fase del campeonato del FPC de 1983. Imagen tomada del periódico El Espectador, Bogotá, 6 de marzo de 1983.

La Copa de la Paz fue la primera fase, de tres, del torneo del FPC en 1983, realizada entre el 6 de marzo y el 25 de mayo, las otras dos fueron el Campeonato Nacional y el Octogonal. En ella participaron los 14 equipos que hacían parte de la División Mayor del Fútbol Colombiano (DIMAYOR), divididos en dos grupos de 7 equipos, quienes se enfrentaron en partidos de ida y vuelta, además, con dos fechas de clásicos regionales.

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Tabla de posiciones al final de La Copa de la Paz. Imagen tomada del periódico El Espectador, Bogotá, 26 de mayo de 1983.

La Copa de la Paz no surgió como iniciativa del FPC para aportar a la reconciliación de la sociedad colombiana, ésta se dio por la necesidad de la División Mayor del Fútbol Profesional (DIMAYOR) de conciliar con el Gobierno Nacional para evitar diferentes investigaciones por parte de los órganos de control, así lo manifestó León Londoño Tamayo, presidente de la DIMAYOR y de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), en una entrevista a la prensa.

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Fragmento de la entrevista a León Londoño Tamayo. Imagen tomada del periódico El Pueblo, Cali, 1 de marzo de 1983.

El interés por salvaguardar su negocio, es decir, una cuestión económica, motivó a los directivos del FPC a unirse a la ola nacional por la paz. Pero ¿por qué los directivos del FPC habían mantenido una postura distante hacia los Diálogos por la Paz?

Detrás de la postura de los directivos del FPC se escondía, aún es así, el aspecto político, y es que los grandes espectáculos deportivos cumplen una función en los Estados fascistas: difundir la propaganda de su mística reaccionaria. No se pueden olvidar los fuertes nexos entre dirigentes políticos y deportivos en el país, sobre todo en el fútbol profesional, los cuales han existido desde 1948, fecha en que éste empezó en Colombia.

En definitiva, en Colombia la relación Procesos de Paz–FPC, se ha dado por la necesidad de los dirigentes políticos y directivos de la DIMAYOR y de la FCF de proteger sus intereses particulares.

FÚTBOL SUBVERSO

FÚTBOL PROFESIONAL Y PROCESOS DE PAZ EN COLOMBIA

La Copa de la Paz no surgió como iniciativa del FPC para aportar a la reconciliación de la sociedad colombiana, ésta se dio por la necesidad de la DIMAYOR de conciliar con el Gobierno Nacional para evitar diferentes investigaciones por parte de los órganos de control.

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No, hoy no voy a citar a ningún autor especial que pueda vislumbrar el debate que se siembra hoy en las llagas de este país maltratado pero masoquista a la vez. No lo voy a citar, por que acá la educación no nos importa, la construcción de conocimientos que posibiliten una consecución de vida digna en términos sociales y económicos no le preocupa acá a nadie, no tanto como la repartición de balas a quienes se consideran enemigos y la exaltación de los asesinos como un alto grado de patria.

Dígame usted, póngase la mano en el corazón tal cual y como se la pone cuando en la televisión se lo ordenan, póngasela usted, solo, en un proceso de introspección. ¿Acaso cuanto tiempo más vamos a repetir la historia de nuestros papás? ¿cuanto tiempo más ustedes, padres y madres, quieren que sus hijos repitan sus historias? ¿cuanto tiempo tenemos que ganarnos la vida a punta de empujones y dolencias mientras hay quienes en su envalentonada comodidad y su demagogia superdotada suponen el rumbo de la vida de muchos a cambio del bienestar de otros, a los que no les importa nadie?

Acá hoy no vamos a desenvolver con cohesión académica el por qué asistimos, apoyamos y sentimos el paro de los individuos que se salieron del prospecto de hombre de un mundo direccionado por el mercado, para emprender una labor altruista y desinteresada por tratar de hacer algo que no logró ninguna de las instituciones sociales de control de las que se ufanan los estados con sus fábricas de “ciudadanos”, alguien que tiene que asumir los roles sociales que el mismo sistema mundo de afanes y ventas se ha encargado de desfigurar sin precio alguno pero sí con todos los costos, acaso es tan necesario enumerar uno por uno la importancia que tienen los maestros en la construcción de una sociedad, de ser así, una vez más hay que aplaudir a la enajenación una vez más, por que ella, por medio de sus señores administradores de poder ha sabido cumplir el trabajo.

Si usted es de los que hoy critica y deslegitima el paro convocado por el sector docente, usted me da pena y me da entender el porque la crisis de la educación jamás se resolverá y de paso este mundo jamás, nunca va a cambiar.

¡Dignidad para todos los profes, que como nosotros son capaces de asumir todos las catástrofes de la sociedad, intentando que algún día cambie!

Viva el paro de maestros.

Por: Por La Banda Izquierda

Lo que para algunos era una jornada más de aquellas donde unos cuantos saldrían a las calles, terminó siendo una jornada multitudinaria, llena de colorido y consignas.

El pasado 9 de abril acudimos a la Marcha por la Paz en la ciudad de Bogotá, una marcha que se tenía programada para partir sobre las 9 a.m. desde el Parque del Renacimiento o más conocido como el Centro de Memoria. Un inicio algo particular para una marcha, pues en Bogotá se acostumbra partir desde los mismos puntos de siempre, Universidad Nacional, Parque Nacional, entre otros, pero desde ahí, desde el punto de encuentro era evidente que lo que nos movía ese día era algo diferente.

EL 9 de abril se conmemoraba el asesinato del líder liberal Jorge Eliecer Gaitan, quien era candidato presidencial para la época y era apreciado por las mayorías populares en su momento. Debido a este hecho se dieron a conocer los primeros momentos de insurrección por parte del pueblo colombiano, fecha mejor conocida como el Bogotazo. Con el paso del tiempo esta fecha se convirtió en el Día Nacional de la Memoria. Ya vamos viendo porque esta vez había mayor sentido al punto de partida de la marcha.

Por más que los medios de comunicación masivos no hicieran mayor esfuerzo por convocar a los colombianos a participar de dicha marcha, las calles de las ciudades más importantes de las regiones se llenaron de corazones deseosos de paz, pero no cualquier paz, una paz con justicia social, es decir una paz con dignidad y basada en la diversidad. Porque evidentemente fue así, no era una marcha unicolor, era una marcha multicromatica.

Estudiantes, docentes, funcionarios públicos, madres, padres, abuelos, afros, indígenas, campesinos, internacionalistas, fanáticos futboleros, entre otros, fueron los asistentes. Estos últimos a pesar de ser actualmente tan señalados como actores de violencia en la ciudad y en las carreteras del país, demostraron al son de bombos y redoblantes, que su deseo también es un país renovado, un país desde el sentipensar futbolero, como decía el maestro Galeano, basado en la colectividad, en el juego, los colores, la pertenencia, la identidad, el amor a una causa, la convicción y por qué no, la misma utopía. Esa que nos hace desear la retoma del fútbol por el fútbol, esa que nos impulsa a seguir defendiendo este juego de las garras del capitalismo. Porque el fútbol no se aleja de lo que es la vida misma, en muchas ocasiones es la vida como tal.

Que esta no sea la última oportunidad donde nos encontremos en las calles. Ya se acerca el 1ro de Mayo, Día Internacional del Proletariado, y por qué no soñar con que no sean varios grupos de bombos y redoblantes los que suenen, sino uno, que entre la pluralidad, el multicolor de los trapos, desde la esencia del fútbol grite vivas a nuestra clase y nuestra lucha.

Por: QuéSéYo77

Dominación simbólica y colonización interna: el fútbol como deporte espectáculo – Por: Hernando Uribe Castro

Me sigue llamando profundamente la atención, el modo como los dinamizadores del mercado (agentes globales de las principales marcas comerciales, gerentes de clubes deportivos, gobiernos nacionales, propietarios de medios masivos globales de comunicación), han llevado a la implementación de un conjunto de dispositivos sutiles de dominación simbólica cuyo efecto no se limita sólo al consumo del entretenimiento sino que profundiza una colonización interna.

Entiendo por colonización interna retomando algunos elementos del planteamiento de Pablo Gonzalez Casanova y Silvia Rivera, en el sentido de considerar el ejercicio de la dominación física y simbólica que se hace de las estructuras mentales y cognitivas en cada individuo y comunidad, imponiendo de modo sutil, su situación de  inferioridad, subalternidad, tanto del lugar que se ocupa como del sentido del ser latinoamericano que se es, con respecto a lo europeo.

Un colonialismo en su sentido de disciplinamiento (mantener mentes disciplinadas, más entretenidas y menos pensantes) y de despojo que lleva a la negación del valor de lo propio (lo extranjero es mejor que lo propio). Lugar y sentido del ser son caras de la misma moneda.

Y considero que entre las estrategias recientemente utilizadas se encuentra el fútbol como deporte espectáculo. Pero no me refiero al fútbol como juego y deporte, sino al uso social que se ha hecho de él, como un deporte espectáculo, especulativo, masivo y comercial, transmitido a través de los medios de comunicación masivos, todos los días en todos los momentos del día para promocionar las marcas globales patrocinadoras.

Deseo señalar algunos puntos que me parecen interesantes y que pueden dar una idea de qué es lo que deseo plantear relacionando la dominación simbólica y el colonialismo interno con el fútbol como deporte espectáculo para el caso colombiano:

  • El torneo de fútbol colombiano que por tradición se jugaba los días miércoles y domingos en épocas anteriores, hoy se encuentra distribuido en toda la semana. Todos los días hay partidos del rentado nacional tanto del torneo de la A como del torneo de la B (y no sé cuántos torneos más) que ahora cobran todos destacada importancia.
  • A esto se suman otros torneos de divisiones menores o de talla internacional, latinoamericano y fútbol europeo. El mundial del fútbol, copa libertadores de América, Eurocopa, el mundial de la sub20, entre otros torneos internacionales.
  • Muchas veces, algunos equipos logran participar en varios torneos al mismo momento, llevando a una explotación incesante (física) de sus jugadores.
  • Las personas ahora se hacen hinchas de equipos europeos, (de modo muy particular, españoles), consumiendo no solo los partidos trasmitidos sino también los productos como camisetas, afiches, noticias y todo tipo de símbolos que los identifica con el equipo europeo. Más conocen de la vida de cada jugador que de los problemas del país. Dejando atrás el fervor que despertaban los equipos locales.
  • Esto ha llevado a un detrimento del modo como se aprecia, se percibe y se valora el fútbol colombiano que para las personas no logra compararse con el juego europeo, que dicen, “es mejor” y de “mayor calidad”.
  • El que un jugador colombiano se enfile en un equipo extranjero europeo no solo se convierte en una hazaña deportiva sino en un éxito de nación. Por ejemplo, durante los días previos al Mundial de Fútbol 2014 en Brasil, se difunde como noticia de interés nacional la visita que hace el Presidente de la República de Colombia al lesionado Falcao. Más recientemente, la lesión de J. Rodriguez, figura del Real Madrid, se convierte en preocupación nacional y así lo hacen ver los medios.
  • Un juego de la selección Colombia con Brasil en el Mundial del fútbol llevó a decretar día cívico en Colombia y normas especiales para el control de alcohol de parte de las autoridades. Cosa que no sucede en otro contexto o en otras situaciones.
  • Solo basta ver el tratamiento que los medios y los productores de la publicidad, incluso el gobierno nacional y organismos internacionales, han hecho de algunos jugadores, nombrados como embajadores simbólicos. Por ejemplo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito nombró a Falcao como el embajador de la Buena Voluntad. Llama la atención el caso de Nicolette Van Dam que siendo embajadora de la Buena Voluntad renuncio tras la polémica y la presión generada al realizar un montaje fotográfico en Internet de dos jugadores colombianos aspirando cocaína. los titulares marcan: repudio nacional contra la modelo y llamados de atención de la embajada colombiana a la ONU.
  • El mismo día que operaban a J. Rodríguez de su pie, en un pueblo colombiano se habían asesinado a cinco niños de disparos en la cabeza. Creó conmoción y titularidad la noticia del pie de Rodríguez como preocupación Nacional (siendo la noticia más leída en todos los diarios del país) y poca atención se le prestó en su momento a la masacre de los niños en Caquetá. La noticia del asesinato de los niños tomó importancia mucho después cuando se presiona resultados de investigación de la policía por parte de la comunidad como del mismo Presidente.
  • El discurso de los medios con respecto a la lesión de J. Rodríguez no va encaminado a establecer que el jugador se recupere porque es su salud, sino que se recupere para que vuelva a producir el espectáculo que el pueblo aclama prontamente. Una mercantilización y cosificación del cuerpo y de la salud de los jugadores.
  • Los valores extraordinarios de los jugadores, sus transacciones al modo de una esclavitud donde las personas poseen un valor comercial de transacción por sus competencias que, en este caso, son deportivas. No importa el valor del ser humano, importa qué tan bueno es para desempeñarse como jugador del fútbol. La valoración de las nóminas de los equipos de fútbol, entre más alta, más posibilidad de éxito. En esa valoración que se hace, un jugador que se lesiona y que disminuye su nivel, pierde por consiguiente su valor simbólico como su valor comercial.
  • La explotación comercial del nombre de cada jugador ya no como aquello que le da un reconocimiento ciudadano y de pertenencia a una nación sino como una marca comercial global. Del mismo modo sucede con su figura, su cuerpo y su rostro. Un despojo de su ser y de su identidad como ser humano para convertirse en objeto de transacción comercial y de vitrina de mercado.

Que no se entienda esto como la búsqueda o el señalamiento de los deportistas como culpables. Lo que deseo expresar es el modo como los agentes del capital y del poder, hacen uso del fútbol y de los futbolistas para impulsar procesos de dominación física y simbólica sobre la sociedad, de la que participan agentes (privados y del Estado) con intereses particulares, regularmente relacionados con el incremento de sus excedentes de capital y de poder simbólico.

Todo es posible porque existe una masa de públicos espectadores que consumen lo que estos agentes construyen, establecen e imponen como única verdad y como el camino correcto de vida y de felicidad. Desafortunadamente como sociedad caemos en la trampa y terminamos reproduciendo lo que más rechazamos y negamos.

Por: Hernando Uribe Castro – Magíster en Sociología – Estudiante del doctorado en Ciencias Ambientales, Universidad del Valle